Me dieron una habitación inmunda con una ventana que daba a un patio interior, pero no me importó mucho. Estaba demasiado deprimido para preocuparme por la vista.
Frases célebres sobre: muc. [Página 184]
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En el zen, como en las artes marciales, el entrenamiento cuenta mucho. ¿Cuánto tiempo hay que entrenarse? Muchas gentes me han preguntado: ¿Durante cuantos años tengo que hacer zazen? Yo respondo: hasta la muerte.
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Estar en la Fórmula 1, todo el mundo tiene talento y todo el mundo es rápido pero yo mostré mucha facilidad para adelantar los demás. De hecho, en muchas, muchas ocasiones en la Fórmula 3 Británica, esa capacidad de adelantar fue lo que hizo posible para
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Muchas palabras no dan prueba del hombre sabio, porque el sabio no ha de hablar sino cuando la necesidad demanda, y las palabras han de ser medidas y correspondientes a la necesidad.
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Muchas palabras nunca indican sabiduría.
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Muchas palabras nunca indican mucha sabiduría.
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Me han llamado muchas cosas, pero nunca intelectual.
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Cuídate mucho de hacer llorar a una mujer, pues Dios cuenta todas sus lágrimas
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A pesar de lo mucho que se habla de amor en el mundo actual, permanece el hecho de que jamás ha carecido tanto el mundo de amor, este mundo duro de corazón, asesino, cruel, egoísta, despectivo e indiferente.
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Muchas palabras no son signo de ánimo prudente
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El desprecio es un sentimiento del que pocos, muy pocos mortales, son verdaderamente capaces; el odio es mucho más frecuente
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Me he identificado como feminista muchos años. En la actualidad, la palabra se interpreta en tantas maneras conflictivas, muchas de ellas ignorantes u hostiles, que raramente la uso. Si una feminista es alguien que piensa que el género es en gran medida u
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Tuve mucha prisa y ahora no me queda tiempo. Cambié toda la luz del sol, y las ciudades y las tierras lejanas por un puñado de poder, por una sombra, por la oscuridad.
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Un sueño es una escritura y muchas escrituras no son más que sueños.
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El sexo es el muñeco de cartón de muchos ventrílocuos
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Muchas veces los mismo que nos absuelven nos inculparon la culpa
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El desconocimiento, muchas veces, nos lleva a encontrar un problema donde sólo había una circunstancia
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Dios aparece mucho más en los orgasmos que en las charlas teológicas
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Al sexo sólo le ponen objetivo los que pretenden algo. Ni siquiera el orgasmo y muchísimo menos la penetración son un objetivo digno del sexo
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La desgracia es capaz de abrir los ojos hasta a los ciegos. Es una maestra que sabe mucho, y una amiga que no engaña, como la felicidad.