La mujer es como la sombra: si la huyes, sigue; si la sigues huye
Frases célebres sobre: mujer. [Página 73]
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Hay que escoger entre amar a las mujeres o conocerlas: no hay término medio
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Para que una relación entre un hombre y una mujer sea realmente interesante, es preciso que haya entre ellos goce, memoria o deseo.
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La mujer es como la sombra: si la huyes, sigue; si las sigues, huye.
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Las mujeres no conceden a la amistad más que lo que sisan al amor.
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Es preciso elegir entre amar a las mujeres o conocerlas; no hay otro medio
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...el odio nace cuando el príncipe roba y usurpa los bienes y las mujeres de sus súbditos, de lo cual tiene que abstenerse...
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...la fortuna es mujer y, si se quiere dominarla, hay que maltratarla y tenerla a freno.
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En la venganza, como en el amor, la mujer es más bárbara que el hombre.
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Dos cosas anhela el hombre de verdad: el peligro y el juego, por eso quiere a la mujer, que es el juguete más peligroso.
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Les pido que la ayuden a Cristina, que es una mujer con coraje dispuesta a transformar la patria.
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Y en las noches de luna imaginaria sueña con la mujer imaginaria que le brindó su amor imaginario, vuelve a sentir ese mismo dolor, ese mismo placer imaginario y vuelve a palpitar el corazón del hombre imaginario.
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Dos cosas quiere el hombre de verdad: el peligro y el juego. Por eso quiere la mujer, que es el juguete más peligroso.
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Dos cosas quiere el hombre auténtico: peligro y juego. Por ello quiere a la mujer: el más peligroso de los juegos.
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La mujer es el reposo del guerrero
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Despreocupados, violentos, burlones: así nos quiere la sabiduría; es mujer y no ama nunca sino a un guerrero.
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A la mujer le gusta creer que el amor puede lograr cualquier cosa; es su superstición personal.
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Las mujeres siempre intrigan en secreto contra el alma superior de sus maridos; siempre quieren apartarles de su futuro con el cebo de un presente cómodo y libre de sufrimiento.
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Mejor que el hombre entiende a los niños la mujer; pero el hombre es más niño que la mujer.
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El verdadero hombre quiere dos cosas: el peligro y el juego. Por eso ama a la mujer, el juguete más peligroso.