O la mujer es fría o muerde. Sin dentada no hay amor posible.
Frases célebres sobre: mujer. [Página 75]
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Si una mujer como Eva Perón, sin ideales, pudo llegar tan lejos, piensen lo lejos que puedo llegar yo, con todos los ideales que tengo
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Ningún ser humano, ninguna mujer, ningún poema, música o pintura pueden sustituir al alcohol en el poder que le da al hombre para ilusionarse con una creación auténtica
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La mujer comprende al niño mejor que el hombre, pero el hombre es más niño que la mujer
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La mujer perfecta es un tipo humano superior al varón perfecto, pero también es un ejemplar mucho más raro.
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A toda mujer le gusta ser pegada.
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Hasta 1919, la mujer que iba al ginecólogo se sentía, ella misma, una adúltera.
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Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno;
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Dios tiene que ser una persona; para que también los instintos más bajos puedan hablar, Dios tiene que ser joven. Para el ardor de las mujeres hay que poner en primer plano un santo hermoso, para el de los varones, una María.
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Yo seré para ti una mujer más en tu vida, pero tú un hombre menos en la mía
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Sólo he sido una mujer con corazón de hombre
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Cuando una mujer ha sufrido maltrato reune unas características que hacen que pierda su salud mental, o su estado emocional es inadecuado
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Mujeres que he ido viendo durante 15 años, que vienen destrozadas físicamente de una manera que va acorde con su estado emocional interno. Cómo son capaces luego de remontarse, de luchar, de recuperar su vida. Y se convierten otra vez en lo que eran. Muje
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La cabellera es para nosotras las mujeres un medio de expresión, no es cierto que con una negra cabellera la mujer demuestra su altivez o su desdén
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Un hombre tiene que ser escultura para satisfacer, una mujer para satisfacer solo sonríe, no es lo mismo tener el brazo tendido que la boca abierta
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Usted no es hombre o mujer, sino un plan dentro de un corazón de un hombre.
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En punto a amores tengo otra superstición: imagino que la mayor desgracia que a un hombre le puede suceder es que una mujer le diga que le quiere.
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¡Bienaventurado todo aquel a quien la mujer dice no quiero, porque ése, a lo menos, oye la verdad!
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Hay mujeres que no saben cocinar, sin embargo, tienen fritos a sus maridos.
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Todo el mundo aspira a la perfección le dijo el hombre. En uno mismo. Y que nos indiquen los pasos que se deben seguir intervino la mujer. Con una simple orden prosiguió el hombre. Con palabras de aliento. Y una actitud positiva concluyó la mujer.