El que puede soportar con firmeza las grandes ofensas puede también vengarlas.
Frases célebres sobre: nsa. [Página 270]
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Si no queréis temer nada, pensad que todas las cosas son de temer
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Esta vida es breve, la recompensa por lo que aquí hagamos será eterna. Practiquemos el bien, unámonos a la voluntad de Dios. Que sea ella la estrella que guíe nuestros ojos en esta travesía. Es la manera cierta de que lleguemos con bien
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El lenguaje es el vestido del pensamiento
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Merece salir engañado el que al hacer un beneficio cuenta con la recompensa.
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Señor, he encontrado un razonamiento idóneo para usted, pero no me considero en la obligación de encontrarle también un sensato entendimiento.
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Algunas veces debemos desechar los grandes pensamientos, y seguir los que las circunstancias nos inspiran
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La Cruz es de Dios, y no debemos sólo mirarla sino conformarnos con ella, como haríamos con una persona con la que nos viéramos obligados a convivir. Sin pensarlo más, hay que cargar con ella dulcemente, tomando las cosas con sencillez, como venidas de la
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Es una especie de obediencia muy agradable a los ojos de Dios no desear dispensas sin mucha necesidad.
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Las mortificaciones que no van condimentadas con la salsa de nuestra propia voluntad son las mejores y las más excelentes, como las que nos tropezamos por la calle, sin pensar en ellas ni buscarlas, y las de cada día, aunque sean pequeñas
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No nos lamentemos, esforcémonos por someternos mansamente a la voluntad de Dios cuando lleguen esas pequeñas molestias diarias
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Soportad con toda dulzura las pequeñas ofensas, las ligeras molestias y privaciones que sufrís a diario, pues con todas estas menudas ocasiones, si las aprovecháis con amor y dilección, ganaréis enteramente su Corazón y será todo vuestro
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No es feliz quien no piensa que lo es.
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El matrimonio tiene muchos sinsabores, pero la soltería no goza de ningún placer.
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El lenguaje es el vestido de los pensamientos.
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Es preciso vigilar los deseos del cuerpo, pues el cuerpo pide placeres vanos, efímeros y deplorables, que si no se regulan con gran moderación irán a parar a la sensación opuesta.
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Aunque avergüence decirlo, sólo pensamos en la virtud cuando no tenemos otra cosa que hacer.
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En ti mi soledad se reconcilia para pensar en ti.
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Tengo los ojos rendidos de tanto mirar tu cara, si los cierro, no es que duermen, es tan sólo que descansan.
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El Sur está cansado de arrastrar muertos a la orilla de las ciénagas de malaria, está cansado de soledad, cansado de cadenas, está cansado en su boca de las blasfemias de todas las razas que han gritado muerte con el eco de sus pozos, que han bebido la sa