Yo creo que llegará un tiempo en que sobre las ruinas de la corrupción se levantará la esplendorosa mañana del mundo emancipado, libre de todas las maldades, de todos los monstruosos anacronismos de nuestra época y de nuestras caducas instituciones.
Frases célebres sobre: nue. [Página 287]
Hay un total de 5759 freses célebres sobre "nue" este sitio web. [Página 287]
-
-
Nuestro defecto es aprender más por la escuela que por la vida
-
Amor por nuestra voluntad se toma, mas no por voluntad nuestra se deja
-
Sufrimos más por nuestras opiniones que por los acontecimientos mismos.
-
Todas las cosas nos son ajenas: sólo el tiempo es nuestro
-
Antes de juzgar al prójimo, pongámosle a él en nuestro lugar y a nosotros en el suyo, y a buen seguro que será entonces nuestro juicio recto y caritativo
-
Esta vida es breve, la recompensa por lo que aquí hagamos será eterna. Practiquemos el bien, unámonos a la voluntad de Dios. Que sea ella la estrella que guíe nuestros ojos en esta travesía. Es la manera cierta de que lleguemos con bien
-
Nuestro deseos siempre se aumentan con nuestras posesiones. El conocimiento de que hay algo todavía que nos pueda satisfacer, no se puede comparar con el gozo de las cosas que tenemos por delante.
-
La causa más frecuente de la timidez es una opinión excesiva de nuestra propia importancia
-
Nuestro ánimo se inclina a confiar en aquellos a quienes no conocemos por esta razón: porque todavía no nos han engañado
-
Nuestros deseos, con frecuencia, son precursores de las cosas que somos capaces de hacer.
-
La esperanza es como el sol, a medida que nos acercamos, arroja la sombra de nuestra carga detrás de nosotros.
-
Nuestros deseos siempre se aumentan con nuestras posesiones. El conocimiento de que hay algo todavía que nos pueda satisfacer, no se puede comparar con el gozo de las cosas que tenemos por delante.
-
Casi todo lo absurdo de nuestra conducta es resultado de imitar a aquellos a los que no podemos parecernos.
-
Todos mediatamos sobre una parte de nuestra vida, nadie sobre toda ella en conjunto
-
Roguemos fuerza a nuestra misma desesperación
-
Dios prefiere nuestra fidelidad en las cosas pequeñas que nos encomienda, mucho más que el ardor por las grandes que no dependen de nosotros
-
Nadie llega jamás a la inmortalidad sino por el camino de la aflicción, y he aquí un gran motivo de consuelo para todo en nuestras penas
-
Las mortificaciones que no van condimentadas con la salsa de nuestra propia voluntad son las mejores y las más excelentes, como las que nos tropezamos por la calle, sin pensar en ellas ni buscarlas, y las de cada día, aunque sean pequeñas
-
Hay que dejar que las espintas de las dificultades ciñan nuestra cabeza y que la lanzada de la contradicción traspase nuestro corazón. Beber la hiel y tragar el vinagre... puesto que Dios así lo quiere