Sólo por experiencia conocemos el influjo de nuestra voluntad.
Frases célebres sobre: nuestr. [Página 38]
Hay un total de 4149 freses célebres sobre "nuestr" este sitio web. [Página 38]
-
-
..., todas nuestras ideas o percepcepciones más endebles son copias de nuestras impresiones o percepciones más intensas.
-
Un acto de volición produce movimientos en nuestros miembros o trae a la imaginación una nueva idea.
-
...y jamás puede permitirse que nuestros pensamientos vayan a la deriva, si hemos de realizar una obra que produzca a la humanidad satisfacción duradera.
-
La familia nunca es tan familia como el día de la Madre; la Iglesia nunca es tan Iglesia como el día de la Madre, de la Madre de Cristo y Madre nuestra también... así lo sentimos todos: los indiferentes no menos que los fervientes... El mes de María en to
-
La Inmaculada Concepción de María Santísima: al deseo ardiente de no poner obstáculo entre Dios y mi alma, nada que sea pecado, ni mortal ni venial, ha de tener esta actitud; no por temor, sino por amor a nuestro Padre Dios cuya ley ha escrito Él en nuest
-
La virtud perfecta es la de Nuestra Señora, y es impío pensar que tuvo dificultad en su castidad, paciencia..... por tanto el mérito no depende de la dificultad sino del amor.
-
No hay piedad mariana que termine en María, pero sí rasgo distintivo, por María ir a Cristo y consagración de nuestra vida a María para que Ella la presente a Jesús.
-
El reino de la verdad se divide, objetivamente, en distintas esferas. No está en nuestro albedrío el modo y el punto de deslinde entre las esferas de la verdad.sin fuentes
-
Lo experimentado como externo no pertenece a lo interno intencional, aunque nuestra experiencia de ello resida allí, como experiencia de lo externo.sin fuentes
-
Estoy más convencido que nadie del profundo abismo que existe entre ... el hombre y las bestias ... porque sólo él posee el don del habla racional e inteligible y ... que nos eleva muy por encima del nivel de nuestros humildes semejantes.
-
Qué vastitud la de estos orbes y qué poco considerable es comparada con ellos la Tierra, el teatro sobre el cual se juegan todos nuestros poderosos designios, todas nuestras navegaciones, y todas nuestras guerras. Una consideración muy pertinente, y mater
-
Un hombre que opine como Copérnico, que esta Tierra nuestra es un planeta conducido alrededor del Sol y alumbrado por él como los demás, no podrá evitar que le asalte alguna vez la fantasía... de que el resto de los planetas tienen su propio vestido y su
-
No hay camino sin democracia participativa y ésta no puede ser constreñida a dar la opinión una vez cada cuatro años. No, no, y no. Tenemos que buscar caminos para conocer, aceptar y desarrollar nuestros programas políticos e ideas de acuerdo con las vive
-
Es necesario extirpar, como se extirpan del campo las plantas dañosas, al trotskismo de las filas proletarias de nuestro país. Es necesario extirparlo y aplastarlo como a fieras rabiosas, porque, si no, nos encontraremos en cada momento decisivo con que n
-
Que otros griten que nuestros tiempos son malos. Yo clamo y lloro por la época vana. ¿Cómo no despreciar nuestro tiempo, si carece de carácter y pasiones?
-
...nosotros defendemos el sufragio universal por ser un excelente medio de agitación y propaganda para nuestras ideas, pero le negamos la virtud de poder por sí mismo emancipar a la clase proletaria. Comentarios al programa socialista, Madrid, 1910.
-
...es cierto que aspiramos a llevar repesentantes de nuestras ideas al municipio, a la diputación y al parlamento, pero jamás hemos creido, ni creemos que desde allí pueda destruirse el orden burgués y establecer el orden social que nosotros defendemos. C
-
Debemos luchar por el hombre mismo, porque es la evidencia humana la que hace bambolear los tiranos y falsos dioses. Y si no sabemos con seguridad que nuestra verdad es la verdad, sabemos bien, en cambio, donde está la mentira.
-
Solo será justo nuestro orden social cuando se logre que los recursos humanos, unidos al avance técnico del país, permitan asegurar al hombre argentino la satisfacción de sus necesidades físicas y espirituales.