Una noche en el templo. La luna En lo más claro de mi rostro.
Frases célebres sobre: och. [Página 32]
Hay un total de 1328 freses célebres sobre "och" este sitio web. [Página 32]
-
-
La luna llena de otoño. Deambulé toda la noche alrededor de la laguna.
-
La dulce noche primaveral contemplando los cerezos en flor ha llegado a su fin.
-
Helando mi vientre los remos golpean las olas. Noche de lágrimas.
-
La campana para de sonar. El eco de las flores perfuma la noche.
-
La jarra quebrada por el hielo de la noche. ¡Me levanto a saltos!
-
Uno se desahoga de esa manera. Seguro que las de anoche en mi casa fueron de felicidad. Y no como las del domingo cuando me enteré lo qué tenía.
-
Noche de escarcha. ¿Cómo dormir si el mar no duerme?
-
Apoyada a un árbol desnudo de raras hojas una noche estrellada.
-
La noche infinita. ¡Pienso en cómo será en 10.000 años!
-
La noche negra lo confundía todo y apenas discerníamos las crestas de las olas asesinas, excepto cuando los relámpagos creaban un breve mediodía y se bebían la tiniebla, mostrándonos el peligro que nos acechaba, antes de devolvernos a una oscuridad duplic
-
¡Cómo el hombre! En noches de luna llena el espantapájaros es miserable.
-
Medita el mono a lo largo de la noche, ¿Cómo atrapar la luna?
-
En el dormitorio vecino su luz también se apaga. ¡Ah! Qué la noche es fría.
-
Las noches son breves ¿Cuántos días más aún por vivir?
-
Maté una araña, ¡Soledad de noche fría!
-
El que se entrega al mal por el mal mismo no actúa por debilidad, sino por fuerza; y de ese modo no lamenta por la mañana los excesos cometidos la noche anterior, sino que se felicita por haberlos cometido. En esta dirección se halla la felicidad, no cabe
-
Nadie puede concebir la angustia que sufrí durante el resto de la noche, que pasé, frío y mojado, a la intemperie. Más no notaba la inclemencia del tiempo. Tenía la imaginación asaltada por escenas de horror y desesperación.
-
Ahora tengo veintiocho años y en realidad soy más ignorante que muchos escolares de quince. Es cierto que he reflexionado más, y que mis sueños son más amplios y grandiosos, pero les falta el equilibrio como dicen los pintores; y me es imprescindible un a
-
Los mortales habitan en la medida en que reciben el cielo como cielo; en la medida en que dejan al sol y a la luna seguir su viaje, a las estrellas su ruta, a las estaciones del año su bendición y su injuria; en la medida en que no convierten la noche en