Si los espíritus malignos percibieran que están asociados con el hombre y, pese a ello, separados de él; si pudieran infiltrarse en las partes de su cuerpo, por mil medios intentarían destruirlo, pues odian al hombre con odio mortal...
Frases célebres sobre: odi. [Página 81]
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Uno no puede aprender habilidades comunes y corrientes si se acerca a ellas con temor y con el presentimiento de que las odiará. Cuando los niños no dejan entrar ni un número en la cabeza no consiguen aprender aritmética, el remedio debe ser desarrollar u
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Si guardo dolorosos sentimientos de odio, no disfrutaré de paz interior ni encontraré alegría ni felicidad, estaré inquieto y seré incapaz de dormir.
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No puede el codicioso ser agradecido.
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Siempre he odiado a ese maldito de James Bond. Me gustaría matarlo.
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No sabe ser rey el que teme mucho el odio ajeno.
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Muchos abrían podido llegar a la sabiduría si no se hubiesen creído demasiado sabios.
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Esto dirá aquél a quien ha sido dada la sabiduría, a quien su alma libre de vicios ordena reprender a los demás, no porque los odie, sino para curarlos: Vuestra opinión me afecta, no por mí sino por vosotros: odiar y atacar la virtud es renunciar a la esp
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Halla en la desgracia consuelo el que lo prodigó en la prosperidad.
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Los hombres aman sus vicios y al mismo tiempo los odian.
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El primer arte que deben aprender los que aspiran al poder es el de ser capaces de soportar el odio.
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El silencio puede ser, entonces, tanto el corolario excelso de la lucidez como la bruma irremediable en la que se diluye la aptitud y a veces la necesidad de articular una idea o una emoción con la que dejar atrás el mundo de lo previsible y codificad
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Nos desdeñamos u odiamos porque no nos comprendemos porque no nos tomamos el trabajo de estudiarnos.
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Más dañosa es la abundancia que viene sobre gran codicia.
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El tiempo ha puesto muchas veces remedio a aquello que no ha podido ponérselo la razón
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¡Qué bonito es morirse un día tan blanco! Es verdad que esta blancura me presagia el perdón de Dios, y me recuerda que nada en la vida ha podido romper la verdadera pureza de mi alma.
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El que teme demasiado a los odios ajenos, no es apto para gobernar
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Nunca hizo rico al hombre el dinero, porque solamente le sirve para aumentar su codicia
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Querer ser pobre y no sufrir por ello incomodidad, es querer el honor de la pobreza y la comodidad de las riquezas
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Nada ha podido retrasar más el avance de la ciencia que la actitud de las mentes vulgares, que envilecen lo que no pueden comprender.