Amar la disciplina es amar el saber; odiar a la represión es ser ignorante.
Frases célebres sobre: odi. [Página 74]
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Las heridas que te causa quien te quiere, son preferibles a los besos engañadores de quien te odia.
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Mejor es la comida de legumbres donde hay amor, que de ternero cebado donde hay odio
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Tengo tres fobias...: odio ir a la cama, odio levantarme y odio estar sola.
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Sólo el fuerte puede proteger al débil. Sólo el noble de corazón puede inspirar a otros hombres a la nobleza, al sacrificio, a la autodisciplina, al amor.
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Es propio del espíritu humano odiar a quien se ha herido
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Es un principio de la naturaleza humana odiar a quienes nos han injuriado
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Es humano odiar a aquellos a quienes hemos hecho daño.
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Una mariposa roja como la sangre se le posó, cual un pétalo de rosa, sobre las rodillas y, mientras la miraba, sus ojos se llenaron de lágrimas. No era sólo la belleza del insecto lo que aceleraba los latidos de su corazón. Era su misma existencia, y el e
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La codicia es el más feo y detestable de los pecados, porque se alimenta de su propio apetito y nunca se sacia, y su rapacidad aumenta consigo misma.
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¿Cómo no caer de rodillas ante el altar de la certeza?
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El desprecio es un sentimiento del que pocos, muy pocos mortales, son verdaderamente capaces; el odio es mucho más frecuente
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El odio es la cadena más abominable con la que una persona puede obligar a otras.
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Estamos obligados a luchar enérgicamente contra todos los eventuales gérmenes de odio colectivo
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El necio está lleno de egoísmo; trabaja de día y de noche codicioso de riquezas, como si nunca fuera a llegar a viejo y morirse.
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En los casos de exterminios masivos de personas la población local no profesa un odio sanguinario contra las mujeres, los ancianos y los niños que van a ser aniquilados. Por ese motivo, la campaña para el exterminio masivo de personas exige una preparació
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Cuando eras pequeño, solías correr a mí en busca de protección. Ahora, en estos momentos de debilidad, quisiera esconder mi cabeza entre tus rodillas para que tú, inteligente y fuerte, me defendieras, me protegieras.
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Sé que pueden llamarme orgulloso, pero odio las multitudes
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Cuando estés mal, harás bien en intentar ocultarlo. Pero si gozas de éxito, a tu alrededor surgirán odios y envidias, así que finge un malestar pulmonar o un dolor de riñones y cómprate una sepultura: todo enemistad se desvanecerá.
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Lo opuesto al amor es el miedo, no el odio.