Hay recuerdos que no voy a borrar, personas que no voy a olvidar, silencios que prefiero callar.
Frases célebres sobre: olv. [Página 88]
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Y hoy que los huesos crujen por las humedades, tu sonrisa inolvidable me hizo tanto, tanto bien.
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Hay que recordar todo lo que es bueno recordar y todo lo demás olvidarlo.
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Toda la noche allí en mi pecho hubo quien jadeaba de desesperación, quien se levantaba, quien te deseaba y sus dos manos frías volvía a rechazar
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Y volamos fuera de este mundo por un rato, me senti seguro y libre como el pensamiento como para no volver.
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Cuando nos echamos a correr hay mil maneras de seguir pero ninguna de volver.
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Hay que salir a pelear, hay que salir a luchar, hay que volver a encontrar todas las cosas divinas, defender el lugar.
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Hemos vivido momentos mejores o peores, pero siempre desde la unidad, que no debemos olvidar nunca
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¿Volverías a fichar a Mourinho? Con el tiempo, sí. En primer lugar he aprendido a conoceros a vosotros. Ya os conozco
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No sé por qué pero jamás los volví a ver, él carga con 11 y ella con 6 y si reía, él le daba la luna... Miren todos, ellos solos pueden más que el amor y son más fuertes que el Olimpo.
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Los que se fueron no los olvidamos, los que vendrán esperan por ahora y los que estamos aprovechamos para cambiarte la cara, viejo mundo.
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Algún día lo vas a entender, es que cuando nos echamos a correr. Hay mil maneras de seguir pero ninguna de volver.
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Maldición lo que perdemos lo volvemos a amar.
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No hay nadie en el espejo que me pueda responder, no hay nada en ningún lado y eso lo sabes muy bien por eso lo que amamos lo volvemos a perder.
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Recuerdo un día como hoy, me fui de casa a tocar Rock and Roll y no volví nunca más
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El tiempo es un efecto fugaz y hay, hay cosas que no voy a olvidar... La noche que dejaste de actuar sólo para darme amor.
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Tu sonrisa inolvidable me hizo tanto, tanto bien, tanto bien y me marche... Y te soñé, y te pensé, en bibliotecas, en hoteles desvarié. No conocí otra mujer con esa diáfana mirada y esa piel.
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Bajó los ojos y luego quiso mirarme pero no pudo. Durante algunos minutos probó a dominar su emoción, pero de pronto me volvió la espalda, puso los codos en la barandilla del muelle y se deshizo en lágrimas
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El jardín le parecía extraño y le daba la sensación de estar a cientos de millas del resto del mundo; pero no se sentía sola. Su única preocupación era saber si las rosas volverían a florecer. Ella no quería un jardín sin vida; lo quería cubierto de rosas
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Fue un día maravilloso; caminó hasta tan lejos que al volver a la villa la luna muy alta iluminaba el lago con sombras púrpuras y plateadas. Como el espectáculo era grandioso no entró a la villa, sino que atrajo una silla hasta el borde del agua para resp