Es de tontos ver los vicios de los demás y olvidar los propios.
Frases célebres sobre: olvida. [Página 20]
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Recuerdo incluso lo que no quiero. Olvidar no puedo lo que quiero.
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En primer lugar, señoras y señores, deben olvidar que son cantantes.
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El odio es mal consejero, enfermedad de inconscientes. Con no olvidar suficiente, pa ́que no pase otra vez.
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Aquellos que nada han aprendido no han olvidado nada.
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Mama la libertad, siempre la llevaras, dentro del corazón. Te pueden corromper, te puedes olvidar, pero ella siempre está.
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La niña bonita, la que no lo sea, que a todas alcanza esta moraleja, mucho miedo, mucho, al lobo le tenga, que a veces es joven de buena presencia, de palabras dulces, de grandes promesas, tan pronto olvidadas como fueron hechas.
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Tenían el aspecto de haber contraído una enfermedad monótona y tediosa, habían olvidado el idioma de los animales y el ritmo de las cosechas.
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Soy un cantor de artes olvidadas que camina por el mundo para que nadie olvide lo que es inolvidable: la poesía y la música tradicional de Argentina.
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Tanta paciencia tuve que todo lo he olvidado.
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Ellos todavía saben lo que nosotros hemos olvidado
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¿Has comprendido? ¿Has perdonado? ¿Has olvidado? ¡No te confundas! Lo que pasa es que has dejado de amar.
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Por andar por las nubes uno se olvida del suelo...
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El diferir pariente del olvidar
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Si nunca me olvidase de nada de lo que hay en vos, nunca hallaría nada nuevo en vos.
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Quizá el amor sea simplemente eso: el gesto de acercarse y olvidarse. Cada uno permanece siendo él mismo, pero hay dos cuerpos que se funden
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No quisiera pensar si no pensara que, privado que fui de tu hermosura, me olvidara de mí si te olvidara
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Dichoso el que olvida el por qué del viaje y, en la estrella, en la flor, en el celaje deja su alma prendida
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No se puede perder de vista el hecho de que somos un país dependiente, colonizado también en materia cultural. Tampoco se debe olvidar el grado absurdo de oscurantismo y de quedantismo que nos regía a nosotros, y que nos sigue rigiendo, en verdad.
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Uno, si quiere, olvida todo, puede tomar partido por apariencias, por sonidos quebrándose en jardines, por la cuesta que pastores mutilados arrastran con la sangre, o el césped cuando la piel brilla al descubierto en busca de reflejos verdaderos que respo