A los sevillanos nos acusan de ombliguistas, pero es que Sevilla tiene un ombligo digno de ver.
Frases célebres sobre: ombligo.
Hay un total de 17 freses célebres sobre "ombligo" este sitio web.
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Si la noche es clara, a la Luna se le ve el ombligo.
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Es poco lo que se puede esperar de un Estado peruano que con sus recurrentes gobiernos de turno, terminan mirándose el ombligo, explicando a través de los medios de comunicación lo bonito que va a quedar el corredor vial que va a unir los balnearios limeñ
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Sé valiente-dijo-. En la vida, en el amor y en el sexo. La gente olvida que debe pedir caricias y besos ... Una caricia, un beso, solicitar el calor de una mano en el ombligo no deben ir acompañados con el sentimiento de que eso provocará o derivará en se
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Sabes que el centro del mundo era siempre tu ombligo
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No me gusta el arte que diviniza el ombligo de quien lo practica.
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El sentimiento de soledad, nostalgia de un cuerpo del que fuimos arrancados, es nostalgia de espacio, ese espacio no es otro que el centro del mundo, el ombligo del universo.
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Pues no es mi fuerte, ser esclavo del ombligo de otra gente.
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Capaz de ver el castigo en la traición de un amigo, os digo que ahí fuera hijos de puta solo miran su ombligo
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La melancolía es un estado de ánimo situado entre el ombligo y la lágrima
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No es posible quedarse a contemplar el ombligo de ayer y no ver el cordón umbilical que aparece a medida que todos los días nace una nueva Argentina a través de los jóvenes. No se lamenten los viejos de que los recién venidos ocupen los primeros puestos d
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Para mi Dios es un buda que me sonríe con el ombligo al aire.
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Es lamentable que, puestos a crear absurdos como el ombligo, Dios no haya provisto al cuerpo humano de bolsillos.
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Sus ojos son como ombligos diminutos. Miro su enorme boca, tan húmeda y brillante, y la cubro con la mía.
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Bien mirado, ¿por qué los varones poseen pechos y pezones si no tuvieron uso en algún momento? Quizá alumbraban por el ombligo.
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Guárdame junto a ti, cerca de tu ombligo en que principia el aire; cerca de tus axilas donde se acaba el aire. Cerca de tus pies y cerca de tus manos. Guárdame junto a ti.
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Besé sus ojos, sus labios, mi boca bajó a lo largo de su pecho y rozó el ombligo infantil, el bello animal, el sexo, donde su corazón latía a golpecitos; su olor, su calor me emborrachaban y sentí que mi vida me abandonaba, mi vieja vida con sus preocupac