Los pecados, para aborrecerlos, no es menester más que cometerlos.
Frases célebres sobre: ome. [Página 153]
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El que escribe para comer, ni come ni escribe
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La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come.
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El rico come, el pobre se alimenta.
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Es fundamental que las personas que han conseguido conquistas sociales al servicio de los demás sean los protagonistas de la divulgación, de los medios de comunicación, de nuestros discursos, de nuestros comentarios y de nuestros debates.
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Exigir a todos aquellos que tienen que tomar decisiones y que tienen directa relación con nosotros, que las tomen, pactadas con los Gobiernos autonómicos, que son tan españoles como el propio Ejecutivo nacional.
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Fue el día en que del sol palidecieron los rayos, de su autor compadecido, cuando, hallándome yo desprevenido, vuestros ojos, señora, me prendieron.
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Tener tranquilo el ánimo y alegre el humor a las horas de comer y de dormir, es uno de los preceptos cuya práctica contribuye más a prolongar la vida
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El momento más oscuro es antes de amanecer.
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Bajo una sábana, en una habitación, hoy, en un momento, hago el amor con las manos abiertas.
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¡Qué fríos son, esos sabios! ¡Que el rayo caiga sobre sus alimentos para que su hocico aprenda a comer fuego!
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El amor se come los pequeños disfraces de las muchachas.
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La mayoría de los vegetarianos parecen tanto a los alimentos que comen lo que podría ser clasificado como caníbales
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Si empieza uno con certezas acabará con dudas; pero si se conforma en comenzar con dudas, conseguirá terminar con certezas.
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Los hombres públicos están triplemente sometidos: al soberano de su estado, a la fama y a los negocios
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Los boomerangs del odio, del rencor y de la crítica se revuelven contra nosotros mismos llenos de enfermedad y dolor.
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Y yo que no veía la hora de tenerte en mis brazos y poderte decir... ¡Te amo! Desde el primer momento en que te vi y hace tiempo te buscaba y ya te imaginaba así.
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Por eso te digo que... vamos al grano sin echarnos de menos, sin promesas ni mañanas, ni de espera de llamada.
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Pero hasta tanto que llegue ese momento amenazador nuestro héroe no desea nada, porque está por encima del deseo, porque está saciado, porque es artista de su propia vida y se forja cada hora según su propia voluntad.
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Dígame... ¿Por qué en tales momentos se corta el aliento?