Al hombre comedido le basta con lo suficiente
Frases célebres sobre: ome. [Página 88]
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Mi lengua promete, pero mi mente no ha prometido.
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¡Oh!, bálsamo precioso del sueño, alivio de los males, cómo te agradezco que acudas a mí en los momentos de necesidad.
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Los terrores son, en su mayor parte, inútiles crueldades cometidas por miedo
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El terror es, en su mayor parte, inútiles crueldades cometidas por miedo.
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¿Qué es todo lo que los hombres han hecho y pensado lo largo de miles de años, en comparación con un momento de amor?
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¿Queríamos separarnos? ¿Era lo justo y lo sabio? ¿Por qué nos asustaría la decisión como si fuéramos a cometer un crimen?
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Hay quien, en ciertos momentos, desearía una conciencia inquieta para aburrirse menos.
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Una promesa es una letra de cambio que giramos contra nuestro porvenir.
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Un vaso de vino en el momento oportuno, vale más que todas la riquezas de la tierra.
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Un vaso de vino en el momento oportuno vale más que todas las riquezas de la tierra.
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Uno de los hábitos más peligrosos de los hombres políticos mediocres es prometer lo que saben que no pueden cumplir
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La ciencia nos ha prometido la verdad; nunca nos prometió la paz ni la felicidad
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Si toda cosa ocurriera como a mí me gusta o como la hubiera planeado nunca experimentaría algo nuevo. Mi vida sería una repetición infinita de viejos resultados, cuando cometo un error experimento algo inesperado.
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El mundo es una comedia para los que piensan y una tragedia para los que sienten
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No importa que andemos desnudos, no importa que no tengamos ni para comer, aqui se trata de salvar a la revolución
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A veces, cuando descubro que no he escrito una sola frase después de haber borroneado páginas enteras, me desplomo en mi sillón y allí me quedo, mareado, hundido en un pantano de desesperación, odiándome y culpándome por este orgullo demente que me hace e
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La faceta ridícula que veo en el amor siempre me impidió entregarme a él. He deseado, en ocasiones, seducir a una mujer, pero con sólo pensar en el aspecto extraño que en esos momentos debía de tener, me entraban ganas de reír. Tanto es así que mi volunta
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Hay que poner el corazón en el arte, la inteligencia en el comercio del mundo, el cuerpo allá donde se encuentre bien, la bolsa en el bolsillo y la esperanza en parte alguna.
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Cuando me parece haber aprendido un modo de vivir, la vida cambia y me deja igual que al comenzar. Mientras más se modifican las cosas menor es mi cambio.