Su ignorancia es tan notable como su conocimiento
Frases célebres sobre: oran. [Página 22]
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Pues... Me enseñaste la bondad, por lo tanto eres bueno. Fue un incendio por donde me condujiste, y en él se quemó toda mi ignorancia. Era fuego, John, llamas las que nos envolvían.
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La causa de la risa no es otra cosa que la súbita percepción de la ignorancia entre un concepto y el objeto real.
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Cuanto más vulgar e ignorante es el hombre, menos enigmático le parece el mundo; todo lo que existe y tal como existe le parece que se explica por sí solo, porque su inteligencia no ha rebasado aún la misión primitiva de servir a la voluntad en calidad de
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La ignorancia no degrada al hombre más que cuando va acompañada de la riqueza
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La ignorancia es desagradable cuando la acompañan las riquezas.
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Soy el santo, orando en la terraza, como las bestias pacíficas que pacen hasta el mar de Palestina. Soy el sabio del sillón sombrío. Las ramas y la lluvia se lanzan contra la ventana de la biblioteca.
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El miedo es la sombra prolongada de la ignorancia
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Amarte a ti es mi pasatiempo; & el tuyo es irte como el viento' Ignorando mis sentimientos
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Los sabios tienen sobre los ignorantes las mismas ventajas que los vivos sobre los muertos; que la sabiduría es un adorno en la prosperidad y un refugio en la adversidad.
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Nada dura, salvo la ignorancia, y lo más nuevo se vuelve enseguida obsoleto...
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Es la ignorancia de alguien que sabe cosas, pero que voluntariamente ignora hasta cierto punto su saber para dar lugar a lo nuevo que va a ocurrir.
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Es ignorancia no saber distinguir entre lo que necesita demostración y lo que no la necesita.
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Hay la misma diferencia entre un sabio y un ignorante que entre un hombre vivo y un cadáver
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Los avaros atesoran como si hubieran de vivir eternamente, y los pródigos disipan lo mismo que si fuesen a morirse.
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Las madres adoran más a sus hijos que los padres, porque recuerdan el dolor con el que los han traído al mundo y están más seguras de que son suyos.
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El ignorante afirma; el sabio duda y reflexiona.
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No tengo estilo, por eso sigo explorando y trato de renovarme cada día. No tengo certezas y mi alimento es la incertidumbre
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Y en todas partes he visto gentes que danzan o juegan, cuando pueden, y laboran sus cuatro palmos de tierra. Nunca, si llegan a un sitio, preguntan adónde llegan
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Cuando caminan, cabalgan a lomos de mula vieja, y no conocen la prisa ni aún en los días de fiesta. Donde hay vino, beben vino; donde no hay vino, agua fresca. Son buenas gentes que viven, laboran, pasan y sueñan, y en un día como tantos descansan bajo la