Mayor soy y para mayores cosas he nacido que para ser esclavo de mi cuerpo.
Frases célebres sobre: ore. [Página 228]
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Los hombres que han llegado a hacerse célebres y que han influido poderosamente en los destinos de su país, han sido todos grandes trabajadores.
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No es imposible que para algún ser infinitamente superior, todo el universo sea como una sola llanura, que la distancia entre los planetas sea apenas como los poros de un grano de arena, y que los espacios entre un sistema y otro no sean mayores que los i
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Nuestros deseos, con frecuencia, son precursores de las cosas que somos capaces de hacer.
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Es raro que haya tan pocos lectores en este mundo, pero tantas lecturas. La gente en general no lee por propia voluntad si son capaces de encontrar cualquier otra cosa que los entretenga.
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Los males previstos resultan menores
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Las mortificaciones que no van condimentadas con la salsa de nuestra propia voluntad son las mejores y las más excelentes, como las que nos tropezamos por la calle, sin pensar en ellas ni buscarlas, y las de cada día, aunque sean pequeñas
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La vida es como una escuela de gladiadores, donde los hombres viven y luchan unos contra otros.
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El matrimonio tiene muchos sinsabores, pero la soltería no goza de ningún placer.
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La libertad, por lo que respecta a las clases sociales inferiores de cada país, es poco más que la elección entre trabajar o morirse de hambre.
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Los dolores leves son parleros, los grandes enmudecen estupefactos.
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Nuestros temores son más numerosos que nuestros peligros, y sufrimos mucho más al sentir temor que en la realidad.
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El que abriga vanos temores merece los temores reales.
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Peores son los odios ocultos que los descubiertos.
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Porque en mí floreció tu primavera; porque tu otoño maduró mi espiga que el invierno guarece y atempera...
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Como el almendro florido has de ser con los rigores, si un rudo golpe recibes suelta una lluvia de flores.
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Tiene la mariposa cuatro alas; tú tienes cuatro versos voladores; ella, al girar, resbala por las flores; tú por los labios, al girar, resbalas.
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Y al ostentar desnuda tus hechizos, el mar, con un abrazo tembloroso, te envuelve en haz de onduladores rizos.
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Para alcanzar las estrellas sonda el cisne la laguna; en el mar de los amores yo soy cisne y tú eres luna.
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Esa sonrisa me ha salvado de llantos y dolores.