Y en el momento que vi tu cara buscando mi cara, la madrugada del 20 de enero saliendo del tren; me pregunté que sería sentir el resto de mi vida, y desde entonces te quiero, te adoro y te vuelvo a querer
Frases célebres sobre: oro. [Página 15]
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Después de esa batalla sólo un loco coronel renunciaría a una gloria que jamás él logro entender, eligió cargar su armaco en un clavel
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Condenando el parasitismo de la Nobleza inglesa y la naciente clase capitalista, Moro describió a los propietarios de profesion, como los zánganos, viven del trabajo ajeno”, concretamente del trabajo vivo de los inquilinos, a los que mondan hasta la carne
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Adoro cuando los otros piensan mal de mi, pues no corro el riesgo de quedarme desilusionado si cambian idea.
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Los prejuicios son mallas de hierro o de oropel. No tenemos el prejuicio republicano, ni el monárquico, no tenemos el prejuicio católico, socialista o antisocialista. Somos cuestionadores, activistas, realizadores. Entrevista al Giornale d’Italia después
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Al contrario de las ideologías que condenan el acto de la carne, Maqroll ve en las relaciones eróticas la forma más completa de unión consigo mismo y la posibilidad más plena de restablecer un orden ante los deterioros extremos que sufre en todos los camp
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Mis padres fueron muy amorosos, pero muy disciplinarios.
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...Para nacer he nacido, para encerrar el paso de cuanto se aproxima, de cuanto a mi pecho golpea como un nuevo corazón tembloroso. Frase con la que abre el libro Para nacer he nacido
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... ignoro lo que pueden ser los problemas puramente intelectuales.
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Donde hay niños, existe la Edad de Oro.
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Después de tantas batallas, de tan felices y gloriosos esfuerzos, antes que deje el sol de alumbrarnos para siempre, que consentir que se establezca en América un centro, una corona
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El verdadero tesoro del hombre es el tesoro de sus errores.
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No importa que te amen o te critiquen, te respeten, te honren o te difamen, que te coronen o te crucifiquen; porque la mayor bendición que hay en la existencia es ser tú mismo.
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Soy huérfano. Deambulo por el Dunsboro colonial con los pollos deformes de nacimiento, los ciudadanos drogadictos y los niños de la excursión que creen que este jaleo tiene algo que ver con el pasado real. Uno puede fingir. Uno puede engañarse, pero no se
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El parte meteorológico de hoy anuncia preocupación creciente seguida de terror desatado.
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Si vuestra majestad lo ve así, entonces vuestra majestad no me ha interpretado bien, pues siempre he considerado sumamente indecoroso y absurdo que la mujer tome el puesto de instructora o maestra de su señor y marido; ella debe aprender de su marido y se
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Me enamoro poco a poco. No soy una mujer de flechazo a primera vista.
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Las revoluciones son las encarnaciones modernas del mito del regreso a la edad de oro.
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Los nervios en el semáforo no se van nunca.
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Para que el futuro se presente promisorio y lleno de luz y de decoro, es necesario que todos, absolutamente todos, estemos dispuestos a convivir en la democracia con los derechos que ella impone. No puede haber democracia solamente para vivir de sus benef