La buena esposa es un gran consuelo para el hombre en todas las dificultades y contratiempos que jamás tuvo cuando estaba soltero.
Frases célebres sobre: osa. [Página 287]
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Los grandes imperios son necesariamente prosaicos, porque está más allá de la potencia humana representar un gran poema a escala tan grande.
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El medio de amar una cosa es pensar que podríamos perderla
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Cuando una cosa merece la pena, incluso merece la pena hacerla mal
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Cuanto se hace con prisa queda enseguida pasado de moda; por eso nuestra civilización industrial moderna ofrece tan curiosas analogías con la barbarie.
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El hombre puede ser un escéptico sistemático; pero entonces no puede ser ya ninguna otra cosa; y ciertamente tampoco un defensor del escepticismo sistemático.
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No hay cosas por las cuales los hombres hagan tan hercúleos esfuerzos como las cosas de las cuales ellos saben que no son merecedores.
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La cosa más práctica e importante en un hombre es su concepto del Universo.
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Entrar en el terreno de los hechos es entrar en el mundo de los límites. Las cosas pueden emanciparse de ciertas leyes accidentales o pegadizas, pero no pueden escapar a las leyes de su naturaleza. Se puede libertar a un tigre de su jaula, pero no de su p
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Todas las buenas maneras tienen que principiar compartiendo alguna cosa con sencillez. Dos hombres tienen que compartir un paraguas; si no tienes un paraguas, tendrán por lo menos que compartir la lluvia, con todas sus ricas posibilidades de humor y de fi
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La camaradería no es más que la mitad de la vida: la otra mitad es el amor, una cosa tan diferente de aquella, que podría uno imaginarse que fue creada para otro universo.
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Y tantas mariposas distraídas han fallecido en tu mirada que las estrellas ya no alumbran nada.
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No tener casa debe ser una cosa horrible, la cosa más horrible que existe.
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Rosa es una rosa es una rosa es una rosa.
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Sólo hay una cosa valiosa en el arte: las cosas que no se pueden explicar.
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Si eres tú misma el rosal y las rosas, la noche de mi verso y sus estrellas, ¿a quién dedicaré este breve cielo, este arbusto, esta fuente, este desvelo?
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A la brisa, a la abeja, a la hermosa el rosal puede dedicar la rosa.
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Así te quiero, en límites pequeños, aquí y allá, fragmentos, lirio, rosa, y tu unidad después, luz de mis sueños.
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Cuando una mujer ama a un hombre se le conoce enseguida: no sabe hablar de otra cosa.
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Cuando se quiere saber una cosa, lo mejor que se puede hacer es preguntarla.