La paz es un bien tal, que no puede apetecerse otro mejor, ni poseerse otro más provechoso.
Frases célebres sobre: oso. [Página 2]
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Aquél que no es celoso no está enamorado.
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Dichoso el que os ama a Vos y a su amigo le ama en Vós y a su enemigo por amor a Vós Confesiones
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Amad a esta Iglesia, permaneced en esta Iglesia, sed vosotros esta Iglesia.
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Nosotros no hicimos una Revolución para tener democracia.
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Si ustedes los han oprimido, cédanles un trozo de tierra europea al régimen sionista para que establezcan el Gobierno que quieran, y nosotros les apoyaremos.
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Fueron los Estados Unidos quienes cortaron relaciones con nosotros y son ellos los que deben actuar para retomar las relaciones
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Los imperios en decadencia están más agresivos, pisoteando todos los derechos de otros pueblos sin vergüenza alguna ... Nosotros no estamos para atacar y agredir a otros pueblos, nuestra bomba es el amor y el cariño hacia los pueblos; nuestro combustible
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Sólo la virtud tiene argumentos poderosos contra el pesimismo.
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Es delicioso dar con alguien que acepte las pequeñas ironías como expresiones de la mayor seriedad.
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Vernos a nosotros mismos como los demás nos ven es un don en extremo conveniente.
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Cuerpo feliz que fluye entre mis manos, rostro amado donde contemplo el mundo, donde graciosos pájaros se copian fugitivos, volando a la región donde nada se olvida.
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Ni siquiera la prueba de lo absurdo de sus sospechas podrá consolar al celoso, porque los celos son la enfermedad de la imaginación.
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Quiero amor o la muerte, quiero morir del todo, quiero ser tú, tu sangre, esa larva rugiente que regando encerrada bellos miembros extremos siente así los hermosos límites de la vida.
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Todo es un misterioso juego de miradas. Hasta que los ojos se apagan, y ya no hay juego.
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Lo que no sabemos de nosotros es lo que nos une. Y viceversa.
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Como nubes disgregadas, abrazando en nosotros fragmentos.
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Ya me imagino cuán ostentosos serán mis honores fúnebres .
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¿Será posible, amigos, que mi padre se anticipe a tomarlo todo y no nos deje a nosotros nada brillante y glorioso en que podamos acreditarnos?
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Yo he venido a Asia, no con el propósito de recibir lo que vosotros me deis, sino con el de que tengáis lo que yo deje.