La existencia de Dios es evidente en sí misma, pero no para nosotros, por tanto, debe demostrarse
Frases célebres sobre: otr. [Página 124]
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No adoramos a Dios con sacrificios y dones exteriores por Él mismo, sino por nosotros y por el prójimo. Él no necesita nuestros sacrificios, pero quiere que se los ofrezcamos por nuestra devoción y para la utilidad del prójimo. Por eso, la misericordia, q
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En sí misma la misericordia es la más grande de las virtudes, ya que a ella pertenece volcarse en otros y, más aún, socorrer sus carencias. Esto es peculiar del superior, y por eso se tiene como propio de Dios tener misericordia, en la cual resplandece su
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Cuanto más querés a tu tierra, a tu gente, a tus tradiciones, más tenés que abrirte para reconocer otros modos de vida, que te permitan crecer, y no estoy hablando de cosas materiales
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Me vine de Jujuy con una mano atrás y otra adelante, y allí era el único lugar donde podía asegurarme comida y techo. Ser soldado, para mí, fue un modo de supervivencia. Fue a fines de los ‘60, principios de los ‘70, una época brava, donde con la perrada
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Al niño, privado de toda autonomía social, de toda relación espontánea con el otro, reducido, sometido, conformado con un padre, una madre, una televisión idiotizante y una escuela alienante, se le proporciona una iniciación que le describe la sexualidad
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El tabú que azota a la pederastia es un simple corolario de aquellos que en nosotros condenan la homosexualidad, por una parte, y la sexualidad de los menores, por otra.
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Cuando el racimo es hermoso, es porque se riega la parra. O dicho de otro modo: si tienes mucho delante, es porque te meten mucho detrás. Es ésta una bonita manera de dar una lección a los supermachos pretenciosos; pero también nos recuerda algo que nos h
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Es reconfortante ver morir a aquellos que no son nada para nosotros: uno se ve a sí mismo, se acostumbra.
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Me han hablado también de un niño legendario que siempre decía sí. Pero él sabía otras palabras. Sí era sólo su respuesta favorita, lo que le permitió ser malo como la tiña sin exponerse a ningún reproche.
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¿Dónde termina la pederastia y dónde empieza la homosexualidad pura y simple? Es difícil de determinar. Esta nueva división no tiene más sentido que la otra: no es más que una elaboración del Código penal.
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Ningún tercero tiene que interponerse, pues, para cuestionar la validez de un consentimiento y para erigirse en juez de lo que es bueno o malo para los intereses de los otros, contra la propia conciencia de éstos y la evidencia de su acuerdo.
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Las encuestas han demostrado que las madres, en su mayoría, preferirían tener un niño. Yo me siento, sin duda, una mamá como las otras. Otras encuestas demuestran que las madres no desean en absoluto que el niño en cuestión se vuelva marica. Eso es lo que
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Me ama significa, en otras palabras, que acepta que yo lo capture, lo domestique, lo viole, lo mate y lo entierre.
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Sólo llamamos crueldad a aquella de la cual somos víctimas. A la que ejercemos nosotros la denominamos deber, amor o derecho.
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Nos rodeamos de aduladores porque no sospechamos de ellos: sus cumplidos nos parecen justificados, están muy por debajo de lo bien que pensamos de nosotros mismos.
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Más que por los cromosomas, nos reproducimos influenciando, modelando, favoreciendo o combatiendo a otros.
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Me he dado cuenta de que en el preciso instante del orgasmo nuestra percepción aumenta intensamente: vemos, olemos, saboreamos, tocamos, oímos, comprendemos mucho mejor. Habría que aprovechar para hacer otra cosa.
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¿Escribimos para los demás o para nosotros mismos? La vieja pregunta es graciosa. Cuando yo escribo, tengo la impresión de que cien mil personas —que me desean todo el bien y todo el mal que hay en el mundo— espían por encima de mi hombro, dictan, evalúan
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Quizá el hombre es malo porque, durante toda la vida, está esperando morir: y así muere mil veces en la muerte de los otros y de las cosas.