En la gran mesa de juego que es la vida, el incómodo no es el tramposo -que se limita a jugar de una determinada manera, pero participa- sino el que rompe la baraja.
Frases célebres sobre: par. [Página 731]
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Yo nunca me conformaría con ser un macho para usted y sé que jamás lograría despertar su amor.
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¡Y es así como entonces se lanzó a la vida! Para madurar y, a pesar de todo, permanecer siempre fiel a sí mismo.
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El hombre que se rinde a sí mismo es un miserable; el que labora para los demás, gozando y viviendo interiormente, ese es feliz
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Para la política el hombre es un medio; para la moral es un fin.
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Siempre que el hombre reflexiona sobre su parte física o moral, suele generalmente hallarse enfermo.
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¿Quieres ser invisible para los hombres? Sé pobre. ¿Quieres ser invisible para las mujeres? Sé viejo.
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Puedo prometer ser sincero, pero no imparcial.
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La verdad religiosa está prisionera en un número ínfimo de pequeños manuscritos que resguardan los tesoros comunes, en vez de compartirlos. Rompamos el sello que ata estas cosas santas; Démosle alas a la Verdad para que pueda volar con la Palabra; y no co
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Usted vive en un sueño. Cuando decide a la mañana que los hombres sean hermosos, las dos arrugas que el portero de su casa lleva en la cara se tornan tiernas mejillas para besar.
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No tengo miedo de la muerte. Es el juego que uno acepta para poder jugar el juego de la vida
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Sólo se reconoce el error cuando todo el mundo lo comparte.
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Para conocer a la gente hay que ir a su casa.
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Para un hombre inteligente no hay locura pequeña.
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Qué desamparado se siente uno cuando tiene una taza llena de café en la mano y comienza a estornudar.
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.. Para poder avanzar en la carrera de bibliotecario y obtener un puesto, debería haber enterrado a seis colegas, todos con buena salud.
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La sociedad se basa aún en las clases, en los grupos que, surgidos de manera natural a partir de oficios y profesiones, permanecen en conflicto.
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No había podido decidir entonces qué instintos debían reprimirse y qué parte de su yo debía sacrificar a la sociedad en la que se disponía a entrar.
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El universo, para aquel que supiera abarcarlo desde un único punto de vista, no sería, si se permite decirlo, más que un hecho único y una gran verdad.
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El universo, para aquel que supiera abarcalo desde un único punto de vista, no sería, si estuviera permitirlo decirlo, más que un hecho único y una gran verdad.