A bien con las mujeres y a puñetazos con los hombres, y con más crédito que capital; así va el hombre por el mundo.
Frases célebres de Johann Wolfgang von Goethe.
Johann Wolfgang von Goethe era un escritor, filósofo, poeta, novelista, dramaturgo y científico alemán. Autor de obras tales como "Fausto", "Werther", "Viaje a Italia"; y protagonista de las "Conversaciones con Goethe", de Eckermann, su secretario en sus
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Beneficiadme con vuestras convicciones, si es que las tenéis; pero guardaos vuestras dudas, pues me bastan con las mías.
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Cada mónada es una entelequia que sale a la luz en determinadas condiciones. Un estudio del organismo permite estos secretos.
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Debemos renunciar a nuestra existencia para existir verdaderamente.
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El aburrimiento es una mala hierba, pero también una especia que hace digerir muchas cosas.
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Feliz el que reconoce a tiempo que sus deseos no van de acuerdo con sus facultades.
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Gris es toda teoría, mi caro amigo, y verde el áureo árbol de la vida.
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Hablamos demasiado.
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Incluso de aquellos que miran con buenos ojos mi modo de representar las cosas, ninguno sobre mí.
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La actividad es la esencia de la felicidad del hombre.
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Llamo al clásico el sano y al romántico la persona enferma.
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Manera intuitiva, pura, honda y habitual, de ver a Dios en la Naturaleza y a la Naturaleza en Dios.
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Nada contribuye más al hastío de la vida que un segundo amor.
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Para poder resignarse es menester carácter.
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Que avance la cultura intelectual, que las ciencias naturales progresen en mayor medida y profundidad, y que la mente humana se expanda tanto como le plazca. No superarán la cultura moral del cristianismo que se irradia de los Evangelios.
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Se dice que las mujeres son vanidosas por naturaleza; es cierto, pero les queda bien y por eso mismo nos agradan más.
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Toda palabra dicha despierta una idea contraria.
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Un gran sacrificio resulta fácil; los que resultan difíciles son los continuos pequeños sacrificios.
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Yo amo a aquel que desea lo imposible.
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Al envejecer, el hombre construye su rostro y la mujer lo destruye.