Me voy, pero volveré.
Frases célebres sobre: per. [Página 247]
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Por profesión, soy soldado y estoy orgulloso de ello. Pero estoy más orgulloso, infinitamente más orgulloso, de ser padre.
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El poeta debe escuchar con respeto la crítica ajena, porque el libro lanzado a la publicidad ya no le pertenece. Él lo entregó al juicio de los hombres, sin que nadie le obligase a ello. Asístele, sin embargo, el derecho de no ser demasiado dócil a admoni
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Nunca perdáis contacto con el suelo; porque sólo así tendréis una idea aproximada de vuestra estatura.
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Y cuando vino la muerte, el viejo a su corazón preguntaba: ¿Tú eres sueño?¡Quién sabe si despertó!
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Si usted quiere componer el libro, aquí tiene pluma, aquí tiene papel, aquí tiene un admirador; pero, si solamente quiere leerlo, quédese quieta, vaya de línea en línea; admito que bostece entre otros capítulos, pero espere el resto, tenga confianza en el
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El corazón es la región del inesperado.
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Las mejores mujeres pertenecen a los hombres más atrevidos.
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Las personas valen lo que vale el apego de la gente, y es de ahí que el maestro Pueblo sacó aquel adagio de que quien al feo ama bonito le parece.
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No levante la espada sobre la cabeza de quien te ha pedido perdón.
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Siempre hay una cualidad en los cuentos que los convierte en superiores a las grandes novelas, si unos y otros son mediocres: ser corto.
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Fatigas, pero no tantas que a fuerza de muchos golpes hasta el hierro se quebranta.
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Esperar en la experiencia es esperanza perdía, que antes que llegue el saber, s’acabaíto la vía.
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La televisión rompió el confort de los cuartos de estar con la brutalidad de la guerra. Vietnam se perdió en ellos, no en los campos de batalla.
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Las infidelidades se perdonan, pero no se olvidan jamás.
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Felicidad es el sueño del amor y tristeza su despertar.
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La conciencia no nos impide cometer pecados, pero desgraciadamente sí disfrutar de ellos. sin fuentes
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Con la rebelión de 1934, la izquierda española perdió hasta la sombra de autoridad moral para condenar la rebelión de 1936.
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Esperanza de los desterrados. La frase es buena, mejor de lo que se imaginaban los que la inventaron. Porque hoy en día todos los españoles son desterrados. Antes de 1936, todos los españoles vivían en España y en libertad. Hoy, unos cientos de miles vive
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Guardé sobre la guerra civil silencio absoluto. Mucha gente no lo entendía, pero la razón era evidente: no podría hablar en pro de los rebeldes, pues representaban una política contraria a la mía; ni por los revolucionarios, no sólo porque no estaba de ac