La vida constituye un don de la naturaleza; pero una vida bella es un don de la sabiduría
Frases célebres sobre: per. [Página 667]
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Dijo el perro al hueso: Si tú estás duro, yo tengo tiempo
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Los buenos libros realzan el carácter, depuran el gusto, despiertan repugnancia hacia los placeres groseros y nos levantan a una superior espera de pensamiento y acción
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La frase cristiana No sólo de pan vive el hombre significa la necesidad de atender a lo material pero sin ser materialista
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Lo que frecuentemente pedimos a Dios no es que nos permita hacer su voluntad sino que apruebe la nuestra
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Si besan tu mano te puedes sentir muy bien, pero un brazalete de diamantes y zafiros es para siempre.
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Pide a Dios que bendiga tu trabajo, pero no esperes que te lo haga.
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El secreto del éxito es un secreto a voces. Pero son voces que todos pueden oír y pocos quieren escuchar.
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El comercio mezcla a los hombres, pero no los une.
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Los prejuicios son lo más perdurable que existe en el espíritu humano.
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Siempre es un elogio para la persona que se le puedan decir sus errores sin que deje de ser grande.
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Hay que mirar al dinero con desprecio, pero nunca perderlo de vista.
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El hombre es capaz de llegar, impávido, al martirio; pero retrocede confuso ante el ridículo.
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A veces son precisamente los ideales por los cuales mueren las personas los que les imposibilitan vivir y trabajar juntos.
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La amnistía es un acto por el que el Gobierno perdona, casi siempre, las injusticias que ha cometido.
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Vive como si esperaras llegar a los cien años, pero estuvieras listo para morir mañana.
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Es reanimante y vivificador, como la llegada de la primavera para una persona enferma, su ánimo recibe por alguna razón el espíritu de la estación y sus ojos se iluminan con un brillo transitorio.
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Su contemplación le despertó numerosos recuerdos, pero la dulzura melancólica de aquel rostro calmó sus emociones.
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Yo era libre, como tú, pero quería vivir demasiado. Mira, viento, mi cuerpo está frío y no hay a quién estrechar la mano...
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Sí, para nosotros es tierra en los zapatos. Sí, para nosotros es piedra entre los dientes. Y molemos, arrancamos, aplastamos esa tierra que con nada se mezcla. Pero en ella yacemos y somos ella, y por eso, dichosos, la llamamos nuestra.