La máxima dicha es no necesitar nada. Eso sólo se logra mediante la experiencia. Ni siquiera un emperador puede equipararse a un hombre que no necesita nada. Él está libre para hacer lo que le plazca, y no debe ser servido por otros.
Frases célebres sobre: per. [Página 977]
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Mientras trabajas debes estar consciente de tu naturaleza real. Debes mantener la calma, practicar meditación para aquietar la mente y permitirle tomar conciencia de su relación verdadera con el Yo que la sustenta. Si trabajas de este modo, tu trabajo o s
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La reforma personal produce automáticamente la reforma social. Limítate a reformarte a ti mismo. El mundo se cuidará solo.
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Si uno es denostado o injuriado, el remedio no consiste en devolver el insulto ni en resistirse. Simplemente hay que quedarse quieto. Esta quietud dará paz al injuriado, pero inquietará al ofensor, hasta que éste se vea impulsado a admitir su error ante l
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Si sientes que todo perdió su sentido, siempre habrá un ̈te quiero ̈, siempre habrá un amigo.
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Es conmovedor en las óperas ver que cuando lloriquea la que canta todo el coro la consuela.
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Los ladrillos saben esperar.
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Las ciudades obligan al crecimiento, y hacen que el hombre sea chistoso y hablador, pero todo es artificial.
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Estos tiempos nuestros son graves y calamitosos, pero todos los tiempos son esencialmente iguales.
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Los buenos pensamientos no son mejores que los buenos sueños, si no los persigues.
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Dos personas pueden hablar y una oír, pero tres individuos no pueden entablar conversación, por más humilde que sea.
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La percepción de lo cómico es un lazo entre los hombres.
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El hombre debiera aprender a mantenerse ecuánime. Con el fuego de la ira, a sus inferiores los hace superiores a sí mismo
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Las personas inteligentes tienen un derecho sobre los ignorantes: el derecho de instruirles
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Vosotros enviáis a vuestro hijo al maestro; pero son los condiscípulos quienes lo educan
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Al tratar del Estado debemos recordar que sus instituciones no son aborígenes, aunque existieran antes de que nosotros naciéramos; que no son superiores al ciudadano; que cada una de ellas ha sido el acto de un solo hombre, pues cada ley y cada costumbre
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Lo que más necesitamos es una persona que nos obligue a hacer lo que sabemos.
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La verdad es bella, sin duda, pero las mentiras también lo son.
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Lo que llamamos en otros pecado, consideramos en nosotros como experiencia.
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La condición que la amistad perfecta exige consiste en poder pasarse sin ella.