¿En qué hondonada esconderé mi alma para que no vea tu ausencia que como un sol terrible, sin ocaso, brilla definitiva y despiadada?
Frases célebres sobre: pia. [Página 43]
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Vino, enseñame el arte de ver mi propia historia, como si esta ya fuera ceniza en la memoria
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Que la historia hubiera copiado a la historia ya era suficientemente pasmoso; que la historia copie a la literatura es inconsebible...
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Creemos que los nicaragüenses debemos encontrar soluciones propias a nuestros problemas y reclamar en todo terreno un trato digno de nuestra soberanía y de nuestra nacionalidad.
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El resentimiento es hacer fotocopias del dolor.
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Es una suerte que cada generación no comprenda su propia ignorancia.
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En todas las cosas debe el hombre confiar más en su propia actividad que en la ajena
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Nunca podemos juzgar la vida de los demás, porque cada uno sabe de su propio dolor y de su propia renuncia. Una cosa es suponer que uno está en el camino cierto; otra es suponer que ese camino es el único
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Enseñar no es transferir conocimiento, sino crear las posibilidades para su propia producción o construcción.
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Vivir como si se estuviera soñando, y soñar con la intensidad propia de una vivencia. Intentar diferenciar ambas cosas, carece del menor de los sentidos, pues son una sola y la misma. La Gloria sea con aquellos que sueñan como yo.
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La propia posición de nuestra escuela, generalmente maravillada ella misma por la sonoridad de la palabra, por la memorización de los fragmentos, por la desvinculación de la realidad, por la tendencia a reducir los medios de aprendizaje a formas meramente
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En la invasión cultural, es importante que los invadidos vean su realidad con la óptica de los invasores y no con la suya propia. Cuanto más mimetizados estén los invadidos, mayor será la estabilidad de los invasores.
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En la más noble lengua la propia alabanza es vil.
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Tenemos un Cielo tan piadoso, que no envía el daño sin el remedio.
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A cada edad de un hombre, el señor le da sus propias inquietudes.
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El gesto del profesor valió más que la propia nota de diez que le dio a mi redacción. El gesto del profesor me daba una confianza aún obviamente desconfiada de que era posible trabajar y producir. De que era posible confiar en mí, pero que sería tan equiv
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Una búsqueda comienza siempre con la suerte del principiante y termina siempre con la prueba del conquistador
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Desde el cielo, el Señor sonríe de contento, porque era esto lo que Él quería, que cada uno tuviese en sus manos la responsabilidad de su propia vida. Al fin y al cabo, había dado a sus hijos el mayor de todos los dones: la capacidad de escoger y decidir
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La política, como el bosque tropical, se alimenta de su propia basura.
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Pintar la naturaleza no es copiar un objeto, es la realización de una sensación.