Uno tiene que ser algo para poder hacer algo.
Frases célebres sobre: pode. [Página 94]
Hay un total de 2642 freses célebres sobre "pode" este sitio web. [Página 94]
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Por el poder de la verdad mientras viva habré conquistado el universo
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No tengo miedo de la muerte. Es el juego que uno acepta para poder jugar el juego de la vida
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Un hombre sólo habla cuando algo lo excita fuera de sí mismo, como, por ejemplo, no poder encontrar sus calcetines.
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.. Para poder avanzar en la carrera de bibliotecario y obtener un puesto, debería haber enterrado a seis colegas, todos con buena salud.
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Como no podemos cambiar a los hombres a cada paso, cambiamos las instituciones
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La memoria es el único paraíso del que no podemos ser expulsados.
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Solamente la abundancia de dinero dentro de un Estado marca qué tan grande y poderoso es.
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¿Quién habló de la imaginación al poder? Nunca hubo imaginación en el poder.
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Que su desnudez, que acompaña la desnudez de la palabra, y la dolorosa desnudez de nuestros muertos, nos ayuden a continuar alumbrando el camino que hace la paz, la justicia y la dignidad que los poderes del Estado y los señores de la muerte nos han arran
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Hay que saber dónde está el límite para poder llegar.
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El genio en el arte consiste en saber hasta donde podemos caminar demasiado lejos.
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No se debe decir no sin excusa poderosa; es palabra irrespetuosa que siempre desagrada
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Hay que beneficiar tanto como se pueda a todo el mundo: a menudo podemos necesitar de entre nosotros al más inferior.
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Todo nuestro mal proviene de no poder estar solos
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Puede uno esperar mucho de un amigo, si al subir al poder todavía se acuerda de nosotros.
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Imágenes de suplicios se sucedían las unas a las otras. Quedé espantado. Haciendo un esfuerzo logré incorporarme. ¿Cómo encontrar palabras para expresar el horror que se apoderó de mí? Estaba acostado bajo la horca de Los Hermanos, y los cadáveres de los
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Los hombres tienen el poder de elegir, las mujeres de rechazar
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Cuando encuentras bebés de chimpancés huérfanos, te llegan al corazón. Hemos creado zonas seguras para ellos porque no podemos darles la espalda, porque estos pobres huerfanitos llegan y te miran de tal forma que no puedes decir: lo siento, tengo demasiad
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Si cerramos un ojo resulta muy difícil poder apreciar las distancias. Si cerramos los dos, mucho más.