El arte de torear consiste en convertir en veinte minutos a un bello animal en una albóndiga sangrante ante un público alborozado.
Frases célebres sobre: públic. [Página 31]
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Para purgarse de la propia infelicidad, el público se convierte en un espectador sediento de sangre, y cada uno saca de la violencia el bálsamo de la piedad, la atracción del sadismo o el remedio del dolor.
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El hombre que se lanza a la contienda pública y osadamente se expone a la luz meridiana en calles y plazas, no debe lamentarse ni protestar al verse examinado con microscopio y descrito en sus más minuciosos rasgos intelectuales, morales y físicos: sube a
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Nuestra forma de gobierno se reduce a una gran mentira, porque no merece llamarse república democrática un Estado en que dos o tres millones de individuos viven fuera de la ley.
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Mientras el mundo exista, habrá hombres listos que vivan sin trabajar a expensas del público y los golpes irán siempre a dar en la hogaza, es decir, en la realidad.
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No hay que gobernar según lo que diga la prensa ni la opinión pública. O al menos, no solo en base a eso.
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Mi novia es el público ¡QUÉ CLASE!
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Habrá aún asambleas en las plazas públicas y movimientos en los que no teníais pensado intervenir.
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Sube la bolsa, acude el público; baja la bolsa, el público se marcha
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El buen público está formado por gran número de males particulares
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El bien público está formado por gran número de males particulares
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El bien público está formado por buen número de males particulares
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Nada es más fácil que vender valores al público cuando se le puede mostrar hasta que punto han subido ya
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Quiero republicanos para la República
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Os permito, tolero, admito, que no os importe la República, pero no que no os importe España. El sentido de la Patria no es un mito
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No quiero ser presidente de una República de asesinos.
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El museo del Prado es lo más importante para España, más que la Monarquía y la República juntas.
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Nada importa saber o no la vida de cierta clase de hombres que todos sus trabajos y afanes los han contraído así mismo, y ni uno solo instante han concedido a los demás; pero la de los hombres públicos, sea cual fuere, debe siempre presentarse, o para que
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Deseo ardorosamente el mejoramiento de los pueblos. El bien público está en todos los instantes ante mi vida.
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¿Qué otra cosa son los individuos de un gobierno, que los agentes de negocios de la sociedad, para arreglarlos y dirigirlos del modo que conforme al interés público?