El que quiera azul celeste, que se acueste.
Frases célebres sobre: qui. [Página 411]
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Lo único bueno de equivocarse es la alegría que produce a los demás.
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Si quieres la paz, prepara la guerra
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No pongas en duda la inteligencia de tu mujer: mira con quién se casó
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Si quieres un siervo fiel, sírvete a ti mismo
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El secreto del éxito es un secreto a voces. Pero son voces que todos pueden oír y pocos quieren escuchar.
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La función de la juventud en cualquier época es representar el siguiente paso de la civilización.
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Lo malo de la ignorancia es que va adquiriendo confianza a medida que se prolonga.
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Yo era libre, como tú, pero quería vivir demasiado. Mira, viento, mi cuerpo está frío y no hay a quién estrechar la mano...
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Hay en la intimidad un límite sagrado que trasponer no puede aun la pasión más loca siquiera si el amor el corazón desgarra y en medio del silencio se funden nuestras bocas.
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El regalo de la felicidad pertenece a quienes lo sacan de su envoltorio
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Sacrificar el porvenir a los principios es propio de quienes no tienen porvenir ni principios
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Brindo por todos aquellos a quienes amamos; brindo por todos aquellos que nos aman; brindo por todos aquellos que aman a quienes aman a cuantos aquellos que aman a los que nos aman
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Me encanta el poder, pero no que me lo quiten.
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Pocos oradores tienen éxito si sólo intentan hacer pensar, porque el público quiere que se le haga sentir.
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Cuando un diplomático dice sí, quiere decir quizá. Cuando dice quizá, quiere decir no; y si dice no, no es diplomático.
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La vitalidad y energías de la imaginación no operan en la voluntad; son fuentes, no máquinas.
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Quizá lo mejor del futuro es que sólo llega un día a la vez.
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Cualquier consumidor inteligente sabe lo que significa una garantía: que, pase lo que pase, no está cubierto.
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Pensamiento y estudio son igualmente necesarios para la felicidad de un país y para la vida de una ciudad. En el primero previenen las inquietantes sensaciones de indolencia y permiten el placer sublime de crear para la belleza; en la segunda, hacen que l