Ya jamás podrán caer de nuevo en el olvido ni el nombre ni la obra de Juan Sebastián Bach, donde quiera que viva el espíritu de la música.
Frases célebres sobre: quier. [Página 208]
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El que usted quiera editar las obras de Johann Sebastian Bach es algo que regocija mi corazón, que late todo para el arte sublime y grandioso de este verdadero padre de la armonía. Deseo ver pronto esa empresa en plena actividad. En cuanto abra usted mism
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Considero superfluo querer describir los escepcionales méritos del Sr. Bach, ya que su fama es conocida, tanto en Alemania como en nuestra querida Italia. Sólo quiero decir que sería difícil encontrar un mejor profesor. Hoy en día él podría presumir con r
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Lo que yo sé, cualquiera lo puede saber; pero mi corazón lo tengo sólo yo.
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En cualquier ser siento al hombre, al dios, al gusano, al loco, al humano eternamente parecido a mí.
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Es el hombre un ser tan tenazmente contradictorio que no acepta imposición alguna en su provecho, y sí sufre cualquier coacción en su perjuicio.
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El que quiera tener razón y habla solo, de seguro logrará su objetivo.
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Quien quiere el bien que lo practique.
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¡Oh, sí, mujer angélical...! ¡Quiero vivir... vivir para tí!
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Puede uno vivir todo lo retraído que quiera; pero al menor descuido se hallará convertido en deudor o en acreedor.
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Por grande que sea, llena de esto tu corazón, y cuando, penetrada de tal sentimiento, seas feliz, nómbralo entonces como quieras, llámale Felicidad, Corazón, Amor, Dios. Para ello no tengo nombre; el sentimiento es todo. El nombre no es más que ruido y hu
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No es que no quiera. Es que no quiero querer...
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Si quieres quererme,voy a dejar de querer, si quieres odiarme,no me tengas piedad.
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El que quiere librarse de un mal sabe siempre lo que quiere; el que desea algo mejor de lo que tiene, ese está completamente ciego.
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La juventud quiere ser estimada más que ser instruida.
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La multitud no envejece ni adquiere sabiduría: siempre permanece en la infancia.
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Hay hombres que ni siquiera se equivocan, porque no se proponen nada razonable.
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La juventud quiere mejor ser estimulada que instruida.
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Nadie quiere conceder a los demás el derecho de equivocarse.
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¿Quieres ser invisible para los hombres? Sé pobre. ¿Quieres ser invisible para las mujeres? Sé viejo.