Las ligas y los tratados están bien entre los políticos. Pero no pueden producir la paz, a menos que la gente misma sea quien la desee. Nosotros tratamos de imbuir en la próxima generación el espóritu de amistad, camaradería y amistad, que es la verdadera
Frases célebres sobre: rad. [Página 10]
Hay un total de 6184 freses célebres sobre "rad" este sitio web. [Página 10]
-
-
El mundo no es más que una apariencia, vana, una mera nada que lleva semejanza de realidad. No pongáis vuestros afectos en él. No rompáis el vínculo que os une con vuestro Creador y no seáis de aquellos que han errado y se han desviado de Sus caminos.
-
Es de hecho un hombre, quien, hoy, se dedica al servicio de toda la raza humana. El Gran Ser dice: Bienaventurado y feliz es aquel que se levanta para promover los mejores intereses de los pueblos y razas de la tierra.
-
No esperes que aquellos que violan las disposiciones de Dios sean veraces o sinceros en la fe que profesan. Evítalos y mantén guardia estricta sobre ti, no sea que sus maquinaciones y maldades te dañen. Apártate de ellos y fija tu mirada en Dios, tu Señor
-
¡Oh hijo del Espíritu! Mi primer consejo es éste: posee un corazón puro, bondadoso y radiante, para que sea tuya la soberanía antigua, imperecedera y sempiterna.
-
¡Por mi vida! La luz de un buen carácter sobrepasa a la luz del sol y a su resplandor. Quienquiera lo haya alcanzado es considerado como una joya entre los hombres.
-
Resolved vuestras diferencias y reducid vuestros armamentos, para que el fardo de vuestros gastos se vea aligerado, y vuestras mentes y corazones logren tranquilizarse. Curad las disensiones que os dividen, y no necesitaréis valeros de armas, salvo para l
-
Se aproxima el día en que todos los pueblos de la tierra habrán adoptado un idioma universal y una escritura común. Cuando se haya logrado esto, a cualquier ciudad que uno viaje, será como llegar a la tierra nativa.
-
Buscar mi felicidad en la felicidad de los otros, mi dignidad en la dignidad de los que me rodean, ser libre en la libertad de los otros, tal es todo mi credo, la aspiración de toda mi vida. He considerado que el más sagrado de todos mis deberes era rebel
-
... nada, si es arbitrariamente excluyente, puede servir al éxito de la pacificación de los espíritus. La paz debe ser la consecuencia del esfuerzo de todos, en una comprensión lograda. Si la paz es el fin, nunca serán los medios odiosos o injustos los qu
-
Si alguien ha encontrado un dedo en su tofu, por favor háganmelo saber. Es mío.
-
Levántate y ve a la ciudad masacrada
-
La vida en el rascacielos comenzaba a parecerse al mundo exterior: la misma crueldad implacable enmascarada por una serie de convenciones corteses.
-
En una escena casi me revientan un ojo con una espada, me dieron con el mango y se me puso morado y muy hinchado. Al día siguiente no pude grabar porque estaba desfigurado del golpe.
-
El pabellón chileno es sagrado, y a su sombra podemos todos, gobernantes y gobernados, unirnos en íntimo efusión, para bendecir a la Providencia que nos bendice, y para congratularnos por las conquistas del progreso y del ingenio humano.
-
No hace falta el siseo de nadie. Esa Málaga ruidosa y parlanchina a la que estamos acostumbrados se calla y se entrega al silencio, desde que de la garganta de este hombre solo, sale un quejido desesperado que parece salir del pozo profundo de la noche de
-
¿Qué hacer con el teatro? Mi respuesta, si tengo que traducirla en palabras, es la siguiente: una isla flotante, una isla de libertad. Irrisoria, porque es un grano de arena en el torbellino de la historia y no cambia el mundo. Pero es sacra, porque nos c
-
Si Hitler hubiera sido peronista, hoy seríamos todos rubios y tendríamos el brazo derecho acalambrado de levantarlo. Menem y La Matanza demuestran que el peronismo es multiracial y así nos va.
-
El consorcio es el nieto enriquecido del conventillo, claro que mientras entre los pobres se compartían las necesidades y los sueños entre los ricos solo se convive en el palier, de pie y en compañía de un letrado, eso es el progreso.
-
Hay que saber reconocer en la vida diaria los hallazgos inesperados, hay que tener el ojo entrenado. Las cosas ocurren cuando uno está atento. Es como reconocer en un cuadro una mancha desencadenante de sentido, pero si uno no está ahí pintando no sucede