Sed pródigos, muy pródigos; si queréis lograr vuestro objetivo, procurad interesar a los hombres, ya que es dificil contentarlos.
Frases célebres sobre: rad. [Página 222]
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Por grande que sea, llena de esto tu corazón, y cuando, penetrada de tal sentimiento, seas feliz, nómbralo entonces como quieras, llámale Felicidad, Corazón, Amor, Dios. Para ello no tengo nombre; el sentimiento es todo. El nombre no es más que ruido y hu
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Si nos encontramos a alguien que nos debe agradecimiento, enseguida lo recordarnos. ¡Cuántas veces nos encontramos con alguien al que debemos agradecimiento y no pensamos en ello.
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... estoy seguro, no podrás aborrecer nunca a quien tanto te ha idolatrado.
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Es preciso haber encontrado una cosa para saber dónde está.
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El más cercano a la perfección es quien, con penetrante mirada, se declara limitado.
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Afortunadamente, el ser humano sólo puede comprender hasta cierto grado de desgracia; lo que va más allá, o lo aniquila o le deja indiferente.
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Y yo que había jurado morir sin descendencia, como murió mi padre.
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La conformidad del interlocutor nos deja indiferentes. La contradicción nos hace productivos y eficaces.
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¿Te has parado alguna vez a ver los colores que estallan en Madrid cuando, al salir del metro en una tarde otoñal, el sol se va?
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Sólo le agradezco a Dios por todas las bendiciones
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Nada tan agradable como los principios del amor, cuando a ella le gusta aprender y a él le gusta enseñar.
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Las pasiones son virtudes o defectos exagerados.
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¿No existen deberes agradables? Se convierten en agradables cuando se hagan...
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Sólo pueden ser dichosas las almas enamoradas.
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Qué desamparado se siente uno cuando tiene una taza llena de café en la mano y comienza a estornudar.
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.. Para poder avanzar en la carrera de bibliotecario y obtener un puesto, debería haber enterrado a seis colegas, todos con buena salud.
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La sociedad honra con el nombre de caracteres a quienes han buscado y encontrado su sitio, a quienes han jugado un papel, a quienes han llegado a descubrir ciertas reglas de conducta que terminan por asimilarlas automáticamente a sus acciones.
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Mi única esperanza radica en mi desesperación
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Se ve a algunas personas equivocarse en la admiración hasta el grado de alabar en una obra la materia de la que ella pretende ser el antídoto.