Si las cosas cambiaran bastante más deprisa, nunca habría revolución. Un conservador inteligente es siempre un reformador
Frases célebres sobre: ran. [Página 384]
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Las gentes dichosas no conocen gran cosa de la vida: el dolor es el gran maestro de los hombres.
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El buen público está formado por gran número de males particulares
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La vida sólo nos parece corta porque la medimos inconsiderablemente con nuestras locas esperanzas
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El bien público está formado por gran número de males particulares
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Así como un día bien empleado nos procura un buen sueño, una vida bien vivida nos proporciona una muerte tranquila
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Nada hace a un hombre tan cínico como un gran amor no compartido
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Nos place la franqueza en aquellos que nos quieren bien. La franqueza de los demás se llama insolencia
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El arte de envejecer es el arte de conservar alguna esperanza.
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Una vida grande nace del encuentro de un gran carácter y una gran casualidad.
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Saben realmente vivir aquellos que se comparan fundamentalmente con gente que les va peor que a ellos.
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La acción es lo único que tiene valor. Soñar que se juega al tenis no es nada. Leer libros de tenis no es nada. Jugar al tenis es un gran placer.
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Los hombres muy enamorados esperan del matrimonio una felicidad tan extraordinaria que a menudo se sienten defraudados
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No se deben juzgar los síntomas como si fueran causas
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El arte de leer es, en gran parte, el arte de volver a encontrar la vida en los libros y, gracias a ellos, de comprenderla mejor.
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Comprar títulos, acciones de empresas, tomarse unas pastillas para dormir durante veinte o treinta años y cuando uno despierta, voilà! es millonario
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Hay muy pocos monstruos que garanticen los miedos que les tenemos.
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Ante ciertos libros, uno se pregunta: ¿quién los leerá? Y ante ciertas personas uno se pregunta: ¿qué leerán? Y al fin, libros y personas se encuentran.
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La ignorancia y el error son tan imprescindibles en la vida como el pan y el agua
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Las mismas cosas tienen diversas apariencias. Las pirámides de Menfis parecen al amanecer, conos de luz rosada, y a la puesta del sol, sobre el cielo rojizo, se muestran como negros triángulos. Tú me reprochas que niegue las apariencias, cuando, al contra