Cuando encuentras bebés de chimpancés huérfanos, te llegan al corazón. Hemos creado zonas seguras para ellos porque no podemos darles la espalda, porque estos pobres huerfanitos llegan y te miran de tal forma que no puedes decir: lo siento, tengo demasiad
Frases célebres sobre: ran. [Página 413]
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Una forma de ayudar es mejorando la vida de la gente que vive allí para que ellos formen parte del esfuerzo para proteger el mundo natural. La combinación de pobreza extrema con una población creciente lleva a la destrucción del medio ambiente porque esta
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La gente joven está convencida de que posee la verdad. Desgraciadamente, cuando logran imponerla ya ni son jóvenes ni es verdad.
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Dios, dicen, está en todas partes. No tiene gran mérito: la coca-cola también.
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El mejor control de natalidad sería que las mujeres pusieran huevos. Que quieres tener un hijo, se incuba; que no se quiere tener, te haces un huevo frito.
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La gente acaba por dejar marchar a los muertos, por mucho apego que les tenga, cuando nota que su propia supervivencia está en juego y que son un gran lastre.
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Eso se terminó, antes de hoy. Mañana mismo iniciaré la tarea de que deje de ser una criatura y se convierta en un recuerdo, aunque sea, durante algún tiempo, un recuerdo devorador. Paciencia, porque llegará un día en que no lo será.
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Es otro de los inconvenientes de padecer una desgracia: al que la sufre los efectos le duran mucho más de lo que dura la paciencia de quienes se muestran dispuesto a escucharlo y acompañarlo, la incondicionalidad nunca es muy larga si se tiñe de monotonía
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Ojalá me fuera posible ponerlos entre paréntesis, o hibernarlos, no sé, ponerlos a dormir y que no se despertaran hasta nuevo aviso.
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¿Por qué me diste esperanzas? Día tras día, más y más. ¿Por qué no me detuviste? Lo podías haber hecho...Con una sola palabra. ¡Pero ni una palabra! Yo me olvidé de mí mismo y de él. Tú lo veías. Veías que estaba destruyéndome ante tus ojos, perdiendo su
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Los astutos juncos susurran un nombre a la noche, el nombre de ella, y toda mi alma es una delicia, vergüenza que se desmaya.
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Amo a mi país, ¡Por los arenques que lo amo! Quisiera que ver pudierais las lágrimas que sollozo al pensar en el barco, en el tren de los emigrantes.
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Deseaba estar a solas con ella. Cuando todos se hubieran ido, cuando estuvieran solos él y ella en la habitación del hotel, entonces estarían juntos y a solas.
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La lluvia que cae. Lluvia de verano sobre la tierra. Lluvia nocturna. La oscuridad y calidez y el torrente de pasión.
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Somos gente generosa pero también debemos ser justos. Me asustan esas palabras tan grandes, dijo Stephen, que nos hacen infelices.
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Mi cuerpo era como un arpa y sus palabras y gestos eran como dedos corriendo sobre las cuerdas.
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No sabía si llegaría o no a hablarle, y si le hablaba, cómo le iba a comunicar mi confusa adoración. Pero mi cuerpo era un arpa y sus palabras y sus gestos eran como dedos que recorrieran mis cuerdas.
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He puesto muchos laberintos y enigmas que mantendrán ocupados durantes siglos a los profesores discutiendo sobre lo que yo quería decir. Es la única manera de lograr la inmortalidad
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Las máquinas es su grito, su quimera, su panacea. Aparatos que ahorran mano de obra, suplantadores, cancones, monstruos manufacturados para matarse unos a otros, repulsivos trasgos producidos por una horda de lujurias capitalistas mediante nuestra prostit
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Los caminos del Creador no son nuestros caminos, dijo Mr. Deasy. Toda la historia humana se dirige hacia una gran meta, la manifestación de Dios.