Pues nadie conoce la muerte, ni siquiera si es, precisamente, el mayor de todos los bienes para el hombre, pero la temen como si supieran con certeza que es el mayor de los males.
Frases célebres sobre: ran. [Página 534]
Hay un total de 11209 freses célebres sobre "ran" este sitio web. [Página 534]
-
-
El orgullo engendra al tirano. El orgullo, cuando inútilmente ha llegado a acumular imprudencias y excesos, remontándose sobre el más alto pináculo, se precipita en un abismo de males, del que no hay posibilidad de salir.
-
Si todas nuestras desdichas fueran puestas en un solo montón, del cual cada uno debe tomar una parte igual, la mayoría de las personas estarían contentas de tomar su parte y marcharse.
-
El justo la guarreria, pues se parece al discreto y bueno, y el Injusto al malo e ignorante
-
A nosotros, oh rey, nos parece esto motivo de temor, pero mientras no lo conozcas del todo por boca del que estaba presente, ten esperanza.
-
Cuando la violencia de las pasiones mengua y su fuego se amortigua, el hombre se ve libre de un pelotón de tiranos.
-
Las más grandes penas son aquellas que nos causamos nosotros mismos.
-
Para un hombre, al menos si es prudente, no es nada vergonzoso ni aprender mucho ni no mostrarse en exceso intransigente.
-
La esperanza te hace olvidar todas las horas difíciles
-
Huye de los placeres que engendran tristeza.
-
Usted no mide la grandeza de un hombre por su tamaño físico, sino por sus actos, por el impacto que él hace en la historia humana
-
Mil ojos mirando hacia mi, de los tuyos no puedo huir. Tu mirada me tiene encantada. Si te dejo entrar, estaré equivocada.
-
Estoy traído y llevado por las esperanzas, sin ver ni el presente ni lo que hay detrás
-
Llorando más allá de lo debido, con ese inmenso dolor te vas marchitando, sin que tu llanto se vea como solución a la desgracia.
-
Al igual entre las hojas del gran álamo negro, aunque no sea otra cosa que su copa, cualquier aire la agita y levanta como una pluma
-
El temor entre muchas otras cosas le va bien a la tirania
-
El malo lo es por ignorancia, y por tanto se cura de ello con la sabiduría
-
Las verdaderas batallas se libran en el interior.
-
El orgullo engendra al tirano. El orgulllo, cuando inútilmente ha llegado a acumular imprudencias y excesos, remontándose sobre el más alto pináculo, se precipita en un abismo de males, del que no hay posibilidad de salir.
-
Los jóvenes de hoy aman el lujo, tienen manías y desprecian la autoridad. Responden a sus padres, cruzan las piernas y tiranizan a sus maestros.