El exceso es el veneno de la razón.
Frases célebres sobre: raz. [Página 170]
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...En besos, no en razones.
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Cuerpo que no le arma su corazón, las armas le esconden; más no le arman.
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Aquel monarca que de sus consultas elige por bueno lo que votaron los más, es esclavo de la multitud, debiendo serlo de la razón
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Las mentiras del corazón comienzan desde la cara
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Donde hay poca justicia es grave tener razón.
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Yo he indicado al congreso la necesidad de defender la República, haciendo la guerra en el Perú, y ahora no debo insistir en alegar otras razones que las que expone el Libertador
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Supieron despertar a mi alma grave. Vos manejáis con una y otra llave mi corazón, y de ello estoy contento, dispuesto a navegar a todo viento, que es cuanto hacéis por dulce honor tenido.
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La razón habla, y el sentido muerde.
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He encontrado una busco dos, dos hojas para la corona de la herencia del fantasma solitario que se arrastra hacia el amor para vaciar mi corazón.
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Cambiaré de opinión tantas veces y tan a menudo como adquiera conocimientos nuevos, el día que me aperciba que mi cerebro ha dejado de ser apto para esos cambios, dejaré de trabajar. Compadezco de todo corazón a todos los que después de haber adquirido y
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Deja que me llene de pequeñas gotas de lluvia, de tiernos corazones, de formas de niños no nacidos... Deja que me llene tal vez mi amor sea la cuna para el nuevo Mesías por nacer.
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Y yo que no veía la hora de tenerte en mis brazos y poderte decir... ¡Te amo! Desde el primer momento en que te vi y hace tiempo te buscaba y ya te imaginaba así.
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STOP. No sigas por favor, paso de hacer el amor, prefiero que sea solo sexo, que ésto me suena mejor y no daña el corazón y si te visto no sé, ni cuando ni cómo fue.
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Me puse a consolarla, a buscar razones que explicaran la ausencia de él, a ofrecer argumentos y pruebas. Nadie era tan fácil de engañar como ella entonces, porque en momentos así todos escuchamos con alegría cualquier palabra de consuelo y nos contentamos
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La vida es una hoguera que quema toda ilusión la vida también regala gente divina de corazón.
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Ves eso que está en tus manos? no es Versace, nena, es mi corazón.
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En esta puta ciudad, todo se incendia y se va, matan a pobres corazones.
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Y dale alegría alegría a mi corazón.
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Y entonces vamos, así en la vida con los restos del corazón y no queremos que se nos note que nos falta un poquito de amor.