El futuro no pertenece a nadie. No hay precursores, no existen más que rezagados.
Frases célebres sobre: rec. [Página 417]
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No tengo suficiente talento para correr y sonreír a la vez, reconoce Emil. Correré con un estilo perfecto cuando se valore la belleza de una carrera según un baremo, como en el patinaje artístico. Pero yo, de momento, lo que tengo que hacer es correr lo m
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Los monos parecen malos, atormentados, amargados, perpetuamente ofendidos, resentidos por haber dejado escapar la humanidad por un pelín.
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Mientras corre parece un boxeador luchando contra su sombra.
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Necio es aquel que ni siquiera tiene el ingenio preciso para ser fatuo
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Cada cual tiene su vicio propio, en el que continuamente recae
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Lo bello nos atrae, despreciamos lo útil; y lo bello muchas veces nos pierde.
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La mayor desgracia es merecer la desgracia.
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El hombre que dice que no ha nacido feliz podría, por lo menos, llegar a serlo por la felicidad de sus amigos o de cuantos le rodean. La envidia le impide este último recurso.
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Los hijos quizá serían más amados por su padres y recíprocamente éstos de aquellos, si no existiese la palabra heredero.
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La crítica a menudo no es una ciencia, es un arte que requiere la salud más bien que el ingenio, trabajar más duro que el talento, más que hábito genio nativo. En las manos de un hombre que ha leído mucho, pero carece de juicio, se aplica a ciertos temas
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Horace o Boileau han dicho tal cosa delante de ti. - ¿Puedo tomar su palabra para ella, pero lo he utilizado como la mía. Es posible que no tengo el mismo pensamiento correcto después de ellos, como otros pueden tener tras de mí?
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Sólo un exceso es recomendable en el mundo: el exceso de gratitud.
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No hay vicio que no tenga cierto falso parecido con alguna virtud y de la cual no saque partido
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El amor empieza por amor; de la más estrecha amistad no se puede pasar sino a un amor muy débil.
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Los mismos vicios que nos parecen enormes e intolerables en los demás, no los advertimos en nosotros.
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La envidia y el odio van siempre unidos. Se fortalecen recíprocamente por el hecho de perseguir el mismo objeto.
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El amor crece poco a poco y por grados se parece demasiado a la amistad para encenderse en pasión. No pasa de ser una de tantas imitaciones de amor.
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Quien dice que no es dichoso, podría serlo por la dicha de su prójimo si la envidia no le quitara este último recurso.
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Frecuentemente es más breve y más útil adaptarse a los otros que hacer que los demás se ajusten a nosotros.