Todas las ciudades si desapareciesen por completo no sé si resucitarían o quedarían en ruinas. Nápoles habrá de resucitar época tras época por el sitio en que está y porque la dulzura de vivir está escrita indeleblemente en el sitio que ocupa.
Frases célebres sobre: rec. [Página 523]
Hay un total de 11486 freses célebres sobre "rec" este sitio web. [Página 523]
-
-
Las ciudades obligan al crecimiento, y hacen que el hombre sea chistoso y hablador, pero todo es artificial.
-
Si las estrellas aparecieran sólo una noche cada mil años, ¿cómo adoraría y se maravillaría el hombre?
-
Las personas inteligentes tienen un derecho sobre los ignorantes: el derecho de instruirles
-
Los antiguos llamaron belleza al florecimiento de la virtud.
-
En toda obra de genio reconocemos nuestros pensamientos rechazados.
-
Al tratar del Estado debemos recordar que sus instituciones no son aborígenes, aunque existieran antes de que nosotros naciéramos; que no son superiores al ciudadano; que cada una de ellas ha sido el acto de un solo hombre, pues cada ley y cada costumbre
-
Sólo la obediencia da derecho a mandar
-
Al pasar un barco entre dos casas, parece un barco de teatro entre bastidor y bastidor.
-
El caballo con la cabeza baja mientras pace parece estar leyendo el paisaje como un corto de vista.
-
Los tenores de ópera parecen algo más que tenores de ópera, pero no son más que tenores de ópera.
-
Al oír la sirena parece que el barco se suena la nariz.
-
En las grandes solemnidades llenas de personajes parece que hay algunos repetidos.
-
Entre los carriles de las vías del tren, crecen flores suicidas
-
Cuando el doctor escribe la receta nos mira una última vez para ver si pone una medicina de las caras o de las baratas.
-
Cuando menos habla un hombre de sus virtudes, más le apreciamos.
-
Ve a menudo a la casa de tu amigo, pues la maleza prolifera en un sendero no recorrido.
-
Las personas parecen no darse cuenta de que su opinión acerca del mundo es también una declaración de su carácter.
-
Todo hombre es sincero a solas; en cuanto aparece una segunda persona empieza la hipocresía.
-
La cámara tiene el poder de sorprender a la gente presuntamente normal de modo que la hace parecer anormal. El fotógrafo selecciona la rareza, la persigue, la encuadra, la procesa, la titula.