Para comprender una ciencia es necesario conocer su historia.
Frases célebres sobre: rende. [Página 30]
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La pintura se aprende en los museos
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A determinada edad uno se sorprende de muy pocas cosas, pues aun sin quererlo uno se ha vuelto filósofo y eso de conservar la capacidad de asombro ha quedado únicamente como ideal.
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Es de importancia fundamental aprender cada año más que el año anterior.
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Desde edad temprana dominé el arte de imitar voces, un arte al que me acerqué de manera instintiva e inconvencional. Finalmente empecé a imitar a un papagayo, lo cual es inusual, ya que los papagayos imitan usualmente a los hombres. Cuando se emprende la
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Para ser artista hay que aprender las leyes de la naturaleza.
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Advirtió el disgusto que sus palabras la habían causado; no le fue difícil comprender que su vanidad de mujer hermosa no toleraba que en su presencia se hablara de ninguna otra belleza, y arrepentido como el mejor penitente, se sentía dispuesto a pedirla
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Me agrada muchísimo y en cierto modo me sorprende que estas generaciones nuevas piensen que la mía puede ser una voz adecuada para Dios
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Es necesario aprender este oficio para ser el mejor
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Las personas mediocres tienen una respuesta para todo y no se sorprenden de nada.
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Es propio de un espíritu fuerte profundizar los asuntos que trata, y no dejarse sorprender por las apariencias.
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El secreto de vivir en paz con todos consiste en el arte de comprender a cada uno según su individualidad.
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Si quieres conocerte, observa la conducta de los demás. Si quieres comprender a los demás, mira en tu propio corazón
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Comprender la belleza significa poseerla.
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En las grandes adversidades toda alma noble aprende a conocerse mejor.
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No hace falta confiar para emprender ni tener éxito para perseverar
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Cuanto más tiempo se vive y más se aprende, más claramente se verá la diferencia entre unos pocos hombres que son verdaderamente grandes y los meramente virtuosos.
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¿Me comprenderás hasta el final, soportarás el peso de mi tedio, mis manías, mis caprichos, mis desánimos y mis coléricas mudanzas?
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Lo que me sorprende es que, debajo de esas críticas se note un odio contra mí, contra mi persona, un prejuicio denigrador.
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Quien no sienta amor, deberá aprender a adular o no saldrá nunca a flote.