El cemento armado es una musa honesta y útil, y quizá en manos de un arquitecto genial sería admirable; pero cuando se desmanda y se siente atrevida, como una cocinera lanzada a cupletista, hace tales horrores, que habría que sujetarla y llevarla a la cár
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En las esferas donde germinan las ideas nuevas no hay que esperar encontrarse con hombres de gravedad y de peso: en los nuevos caminos es más fácil toparse entre locos, perdidos y granujas, con algún santo o con algún héroe.
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Somos grandes constructores de ilusiones, hasta que hacemos lo posible por destruirlas
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Si quieres hacer algo en la vida, no creas en la palabra imposible. Nada hay imposible para una voluntad enérgica.
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Realmente, no sé si con justicia o no, a mí no me admira el ingenio, porque se ve que hay muchos hombres ingeniosos en el mundo. Tampoco me asombra que haya gente con memoria, por grande y portentosa que sea, ni que haya calculadores; lo que más me asombr
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El mundo, para nosotros, es representación, como decía Schopenhauer; no es una realidad absoluta, sino un reflejo de ideas esenciales.
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La verdad es que, con el progreso, se priva al hombre libre de los grandes encantos y emociones de ser perseguido.
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Es un animal de cresta colorada que habita el monte y de vez en cuando baja al llano al grito de ¡rediós! atacando al hombre.
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Sería el barro negro de las Injurias y de las Cambroneras, que ahogaría a los ricos, la venganza justa contra las clases directoras, que hacían del Estado una policía para salvar sus intereses, obtenidos por el robo y la explotación, que hacían del Estado
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El amor propio es la fuente de todos los otros amores.
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El que ha resuelto vencer o morir rara vez es vencido: una desesperación tan noble difícilmente perece
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Pérfido, te atreves a mostrarte ante mis ojos. Después de haberme quitado lo que más amaba. No esperes nada de mí, tú no me has servido: Creyendo vengarme, me has quitada la vida.
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De nuestro amor, del que tanto hablamos ahora, cuando hayamos muerto no quedará nada; por tanto, ámame ahora, mientras todavía eres bella.
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El tesoro del hombre es su verde juventud; el resto de la vida es invierno y senectud.
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Ante mis ojos siempre estás presente. Tu amor, ardiendo, el corazón me llena.
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Te siento mía y, si me siento ausente, es porque vivo en ti y en ti respiro, mi único bien, mi corazón, ¡mi todo!
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Toma esta rosa, amable cual tú eres; rosa entre rosas bellas la más rosa; diosa en flor entre flores la más diosa de las Musas, la Musa de Citeres.
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La demagogia es la hipocresía del progreso.
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El pueblo es también uno de los poderes del Estado, el poder cuyas explosiones son más terribles.
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Los lugares donde no se ha amado ni se ha sufrido, no dejan en nosotros ningún recuerdo.