Con cada nueva respuesta desplegada, la ciencia ha descubierto al menos tres nuevas preguntas.
Frases célebres sobre: res. [Página 984]
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Nuestras imperfecciones nos ayudan a tener miedo. Tratar de resolverlas nos ayuda a tener valor
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El actor ideal no debe tener alma, porque tiene que recibir el alma de los demás. Y esta carencia de alma es una de las razones por las que la profesión de actor siempre ha resultado un tanto sospechosa a la autoridad oficial
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El demandante es un mentiroso que se presenta como la máxima sinceridad.
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Los hombres son pervertidos no tanto por la riqueza, cuanto por el afán de riqueza
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Quería a toda costa volver a ver, no ya a lady Evelina, sino al fruto de nuestros amores...Al hijo a quien yo idolatraba...A ti en fin.
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Mis sufrimientos, la ruda vida que había llevado, y el contacto durante cinco años con los seres depravados y envilecidos que me rodeaban; no habían podido degradar mi carácter ni destruir mi distinción natural.
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Aunque siempre te escapas, amor mío, eres mi presente perpetuo.
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Hay amores en los que el mundo no te basta, falta un pasito.
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Bellos nombres, sólo que asustados de ver en qué se han convertido.
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Yo escribí estos versos, otro se llevó los honores.
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Las preguntas tontas no ameritan respuesta
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Los libros son madres que amamantan de sabiduría a sus hijos, los lectores
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Las apariciones no dejan de ser impresiones sensoriales activadas
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Por eso consciente de lo que les esperaba ambiciones, amores, desgarradora soledad en lugares sin aliciente-, se preguntaba tantas veces porqué tendrían que crecer y perder todo aquello... qué tontería, serían totalmente felices
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Los hombres pueden preciarse de escribir honesta y apasionadamente sobre los movimientos de las naciones; pueden pensar que la guerra y la búsqueda de Dios son los únicos temas de la gran literatura; pero si la posición de los hombres en el mundo tambalea
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Las mujeres han servido durante todo este siglo como espejos que poseyeran el poder de reflejar la figura del hombre a un tamaño doble del natural.
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¡Qué fuerza tiene el alma humana! - pensó Lily; la presencia de la señora Ramsay simplificaba la complejidad de todas las cosas.
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Después de eso, ¡Que increíble resultaba la muerte!
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La vida, quizás, no se presta a las manipulaciones a las que la sometemos cuando intentamos contarlas