Van juntos platicando un paraguas y un viejo abrigo en la lluvia de primavera.
Frases célebres sobre: rima. [Página 26]
Hay un total de 571 freses célebres sobre "rima" este sitio web. [Página 26]
-
-
Noche de primavera. De vela en vela transita la llama.
-
No hay puente. El sol se acuesta en aguas primaverales.
-
Con un farol pasea en el jardín, sufre al ver morir la primavera.
-
Barriendo hojas dispersas en el cortejo fúnebre se va la primavera.
-
En las tardías flores del cerezo duda La primavera que termina.
-
La primavera se aleja duda en las tardías flores del cerezo.
-
Cada mañana ¿dónde va pensativa la primavera?
-
Me lavo los pies el agua sale de la cubeta ¡cómo la primavera!
-
Un pequeño saber no puede equipararse a uno grande. Ni una corta vida a una larga existencia. ¿Cómo se sabe que esto es así? El hongo que sólo vive una mañana desconoce el ciclo de la luna. La cigarra de verano nada sabe de primaveras ni de otoños. Así so
-
Los intercambios comerciales y la cooperación económica entre nosotros deben tener como meta promover el desarrollo económico independiente de cada uno de nuestros países sin que ninguno se convierta en un simple productor de materias primas o un simple m
-
La vejez que no tiene más primacía que la del tiempo, no es verdadera primacía. Ser hombre y no aventajar a los demás con hombría de bien, no es más que vejez.
-
Si peleas cuando yo he desfallecido, y estás llena de fuerza cuando a mí ya me han vencido, eres un hombro en que llorar lágrimas que no han caído, aún
-
La primera vez que vi el Rin, con cálidas lágrimas en mis ojos, yo, pobre artista, juré fidelidad a mi patria alemana.
-
Yo vivo de lo poco que aún me queda de usted, su perfume, su acento, una lágrima suya que mitigó mi sed.
-
La paciencia comienza con lágrimas y, al fin, sonríe.
-
Rosas, creced, pujad, multiplicaos hasta invadir las cajas de caudales, hasta impedir las ametralladoras, hasta sembrar la pólvora y el hierro de luz y primavera.
-
Gale, a quien nunca he visto llorar, tiene lágrimas en los ojos. Para evitar que se derramen, me inclino hacia delante y presiono mis labios contra los suyos. Sabemos a calor, cenizas y miseria. Es un sabor sorprendente para un beso tan suave.
-
Ya alegra la campiña la fresca primavera; el bosque y la pradera renuevan su verdor. Con silbo de las ramas los árboles vecinos acompañan los trinos del dulce ruiseñor. Este es el tiempo, Silvio, el tiempo del amor.
-
No quiero lágrimas ni flores, hoy me despido: el 20-N me inmolo en el Valle de los Caídos.