Ser psicoanalista es saber que todas las historias terminan hablando de amor.
Frases célebres sobre: saber. [Página 29]
Hay un total de 1264 freses célebres sobre "saber" este sitio web. [Página 29]
-
-
¡Qué triste es amarlo todo sin saber lo que se ama!
-
Las doctrinas, básicamente, no son cosa susceptible sólo de enseñar, porque el saber una doctrina no representa gran avance sobre el no saberla. Lo importante en las doctrinas es inculcarlas, vale decir, que no es suficiente conocer la doctrina: lo fundam
-
La soledad comienza con el silencio que es necesario saber guardar.
-
Jamás haría eso de criticar a la televisión de ahora. No es ni mejor ni peor. Es distinta. Hay situaciones del concierto que a veces me desconciertan, pero sé que tiene que ver con el país, con el mundo, con las nuevas sociedades. Hay que saber adaptarse,
-
No basta saber las cosas, es necesario practicarlas.
-
Ser bueno no consiste en no cometer ninguna falta, sino en saber enmendarse
-
La primera felicidad de un niño es saber que es amado
-
Ninguna ciencia hay en que más se necesite saber la verdad, que en la de gobernar a los pueblos. En ellas es preciso atender no sólo a las verdades teóricas, sino a las de hecho.
-
Cultura es saber lo mejor que se ha pensando y dicho.
-
Es discreción saber disimular lo que no se puede remediar.
-
Hágote saber, si no lo sabes, que es la vergüenza como redes de telajero; si un hilo se quibra, toda se deshace, por él se va.
-
Existe más de un sueño en cada vida. Tal vez existan tantos como años. Para mí el último es: <<Saber>>. Creo que es el más largo y el menos realizable
-
Es mucho más fácil, en general, morir por los otros que saber vivir para ellos.
-
A veces no nos dan a escoger entre las lágrimas y la risa, sino sólo entre las lágrimas, y entonces hay que saberse decidir por las más hermosas.
-
Los grandes episodios de la vida de las abejas, a saber: la formación y la partida del enjambre, la fundación de la ciudad nueva, el nacimiento, los combates y le vuelo nupcial de las jóvenes reinas, la masacre de los machos y el regreso del letargo del i
-
Puedes figurarte -me dijo- lo difícil que me ha resultado persuadir a mi padre de que no todo el saber está incluido en el noble arte de la contabilidad.
-
¡Cuán extraña es la naturaleza del saber! Se aferra a la mente como el musgo a la roca.
-
La gente lucha duramente para comprender, se convencen de que comprenden y mueren sin saber nada.
-
¿Quieres tú saber de mi vida? Yo sólo sé de mi paso, de mi peso, de mi tristeza y de mi zapato.