Los hombres se parecen a esos relojes de cuerda que andan sin saber por qué. Cada vez que se engendra un hombre y se le hace venir al mundo, se da cuerda de nuevo al reloj de la vida humana, para que repita una vez más su rancio sonsonete gastado de etern
Frases célebres sobre: saber. [Página 35]
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La cólera no nos permite saber lo que hacemos y menos aún lo que decimos.
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La única cosa que debes saber es cómo usar tu neurosis.
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Sabes tanto de mí y no me comprendes. Saber no es comprender. Podríamos saberlo todo y no comprender nada.
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El comienzo de todos los saberes es la admiración ante el hecho de que las cosas sean como son.
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Es la ignorancia de alguien que sabe cosas, pero que voluntariamente ignora hasta cierto punto su saber para dar lugar a lo nuevo que va a ocurrir.
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No se puede desatar un nudo sin saber cómo está hecho.
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Además, ¿qué es lo que mueve a lo infinito? En efecto, si se mueve a sí mismo, estará animado. Pero ¿cómo es posible esto, a saber, que exista un ser vivo infinito? Y si es otro el que lo mueve, habrá dos infinitos, el motor y el movido, diferentes en for
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Saber es recordar.
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Todos los hombres desean por naturaleza saber. Así lo indica el amor a los sentidos; pues, al margen de su utilidad, son amados a causa de sí mismos, y el que más de todos el de la vista.
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Es ignorancia no saber distinguir entre lo que necesita demostración y lo que no la necesita.
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Es de importancia para quien desee alcanzar una certeza en su investigación, el saber dudar a tiempo.
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Es un principio indiscutible que para saber mandar bien, es preciso saber obedecer.
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Saber morir cuesta la vida.
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Es preciso que la filosofía sea un saber especial, de los primeros principios y de las primeras causas.
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El género humano tiene, para saber conducirse, el arte y el razonamiento.
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Todo hombre, por naturaleza, desea saber.
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Todos los hombres tienen naturalmente el deseo de saber. El placer que nos causan las percepciones de nuestros sentidos son una prueba de esta verdad.
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Saber es acordarse.
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Mi pragmatismo consiste en saber que si golpeas tu cabeza contra la pared, es tu cabeza la que se romperá y no la pared