Lo mejor para el sabio es no parecerlo
Frases célebres sobre: sabio. [Página 14]
Hay un total de 515 freses célebres sobre "sabio" este sitio web. [Página 14]
-
-
No es sabio el que sabe muchas cosas, sino el que sabe cosas útiles.
-
El sabio no envidia la sabiduría de otro.
-
La sabiduría de los ancianos es una gran error. No se vuelven más sabios, sino más prudentes.
-
¡Quiero escapar indemne del infierno que arde en la trama de tus besos sabios!
-
La sabiduría de los ancianos es un gran error. No se hacen más sabios sino más prudentes.
-
Así como el sabio no escoge los alimentos más abundantes sino los más sabrosos, tampoco ambiciona la vida más prolongada, sino la más intensa.
-
Es tan difícil a los ricos adquirir sabiduría, como a los sabios adquirir riquezas.
-
Es tan difícil a los ricos adquirir la sabiduría, como a los sabios adquirir las riquezas.
-
¿Qué podría ser aquello? ¿Alguna manifestación venérea? ¿Algún resabio atávico? ¿La incubación de algún parásito maligno?. Zimens voló a preguntas, sufrió todos sus exámenes, todas sus prescripciones, para saber, al fin, que las garras implacables de un c
-
Ser feliz. Es una forma de ser sabio.
-
Si el hombre sabio observa una conducta displicente, no inspirará respeto; si se limita a estudiar, sus conocimientos no serán profundos. Debéis ser siempre sinceros, fieles y actuar con buena fe.
-
Tres cosas distinguen al hombre superior: siendo virtuoso, está libre de ansiedad; siendo sabio, está libre de perplejidad; siendo valiente, está libre de temor.
-
Los hombres se distinguen menos por sus cualidades naturales que por la cultura que ellos mismos se proporcionan. Los únicos que no cambian son los sabios de primer orden y los completamente idiotas.
-
Cuando el corazón se agita, se ofrenda rutinariamente. Por eso, sólo el sabio es capaz de agotar el sentido de la ofrenda.
-
Los caminos del sabio son elevados e inasequibles. Sus actos pueden ser admirados, pero no imitados.
-
El sabio comienza por hacer lo que quiere enseñar y después enseña.
-
No veo ningún rey sabio. Nadie puede escucharme. Tengo que morir.
-
No enseñarle a un hombre a quien se le puede enseñar es malgastar a un hombre. Enseñar a un hombre a quien no se le puede enseñar es malgastar palabras. El verdadero sabio no malgastará ni hombres ni palabras.
-
El corazón de un sabio es como un espejo; refleja cada objeto sin empañarse.