Es el otro el que siempre nos salva. Y si hemos llegado a la edad que tenemos es porque otros nos han ido salvando la vida, incesantemente.
Frases célebres sobre: sant. [Página 19]
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La miseria de un niño es interesante para una madre, la miseria de un hombre joven es interesante para una mujer joven, la miseria de un anciano no le interesa a nadie.
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Cada época tiene una moneda que compra almas. En algunas la moneda es el orgullo, en otras, es la esperanza o una causa santa. Por supuesto, hay épocas que es más difícil comprar almas y lo notable es que esos momentos están marcados por la civilidad, la
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Muchas de las ideas de los santos se derivan de sus experiencias como pecadores.
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La naturaleza del hombre, sus pasiones, son producto cultural; el hombre mismo es la creación más importante y la mayor hazaña de ese incesante esfuerzo humano cuyo registro es la historia.
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Dionos Dios a entender lo que el apóstol Santiago nos enseña en una epístola, que todo hombre sea presto para oír; y tardío para hablar.
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No se puede vivir sin héroes, santos ni mártires. Antes del fin, 1999.
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En la vida social, las conversaciones más interesantes empiezan siempre cuando tienen que concluirse.
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No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es como ser incesantemente niños.
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La política es bella, aunque parezca fea por lo que se le entra del interés inevitable; y su beldad está en la fatiga difícil y dolorosa de los hombres en virtud por tener la república a salvo de los que negocian con la santidad de sus oficios.
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Los supremos ideales de socialismo y santidad son pleno amor.
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Es muy interesante ver que mucha gente en el mundo islámico reclama que el Papa pida perdón, pero no se oye a ningún musulmán que me pida perdón por conquistar España y estar allí ocho siglos.
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El diablo no sabe más por viejo que por diablo. Si se arrepiente no es por santidad; sino por impotencia.
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Jamás fueron tibios los genios, los santos y los héroes.
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Para mí, el escribir era vivirse, conocerse, ser arqueólogo de uno mismo. Escarbar y, si se escarba, hay de todo dentro de nosotros: el criminal y el santo, el héroe y el cobarde.
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Bueno, obviamente no interpreto héroes. Nunca interpreté al que consigue una chica. Podría ser interesante hacer un personaje de padre en una familia funcional.
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Las mujeres con pasado y los hombres con futuro son las personas más interesantes.
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He interpretado a tres presidentes, tres santos y dos genios. Eso debería satisfacer a cualquiera.
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Todos los santos, de Mahoma a Francisco Javier, no han sido sino una mezcla de locura, orgullo y autodisciplina; esto último podía haber tenido mucha menos trascendencia, pero esos hombres se vengaron siempre de sus propios castigos imponiendo los máximos
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Allí conocí a mi mujer, Shirley en la escuela de arte. En esa época, finales de los cincuenta y principios de los sesenta, eran centros fascinantes en los que caímos todos los que no queríamos ser como los demás. Había gente muy interesante, de todas las