No, no, no, se dijo Matute. En este mundo no se llega a nada por medio de la venganza. Vengarse sólo hace que uno se quede atrás. La mejor venganza es llegar a ser tan rico que los demás deban llamarlo a uno señor; ésa es la forma de vengarse de esta clas
Frases célebres sobre: señor. [Página 22]
Hay un total de 618 freses célebres sobre "señor" este sitio web. [Página 22]
-
-
Somos esclavos de lo que decimos y señores de nuestros silencios.
-
Señor, para quien sin tener camisa, vive feliz, ¡el dinero no cuenta para nada!
-
A la señora de enfrente
-
Los sentimientos no son enteramente involuntarios, y puede que usted tenga que recorrer un largo camino hasta escoger los que desee. Las emociones hacen sirvientes excelentes, pero también señores tiránicos.
-
Oh Señor, que no vivamos para ser inútiles.
-
A los señores españoles les digo que la puerta es bien ancha
-
Todo pasa, menos la adúltera. En los bares y en los velatorios, en la esquina y en las farmacias, hay siempre alguien hablando de las señoras que traicionan a sus maridos. El amor exitoso no interesa a nadie.
-
He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.
-
Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.
-
Yo no soy un gran señor, pero en mi cielo de tierra cuido el tesoro mejor: mucho, mucho, mucho amor.
-
Nidos de amor en serie y fortalezas para el dinero, y ellos a la intemperie o amontonados en moridero. Esto, señor, cámbielo pronto para mejor.
-
Los grandes señores son casi las únicas personas de las que se puede aprender tanto como de los campesinos; su conversación está adornada con todo lo que se refiere a la tierra, las mansiones tal como se habitaban antaño, los usos antiguos, todo lo que el
-
Nos comprometemos a instruir gratuitamente a todos los niños pobres que nos presente el señor párroco.
-
Tú serás el cincel, noble señora, que labre el mármol del ingenio mío.
-
Tal como un hombre inteligente no teme parecerle tonto a otro hombre inteligente, el hombre elegante no tendrá miedo de que su elegancia pase inadvertida al gran señor, sino al patán. Las tres cuartas partes de los alardes de ingenio y mentiras vanidosas
-
Mi novia es Galicia, madre y señora
-
Ella lo idolatró y Él la adoraba... ¿Se casaron al fin? No, señor, Ella se casó con otro ¿Y murió de sufrir? No, señor, de un aborto. ¿Y Él, el pobre, puso a su vida fin? No, señor, se casó seis meses antes del matrimonio de Ella, y es feliz.
-
Los galanes y los cortejos van a apostar con las señoras, y ofrecen una caja de guantes o un estuche de perfumes, en cambio de la pálida camelia que se marchita en los cabellos de la dama o del coqueto alfiler de oro que detiene los rizos en la nuca.
-
La música es un amante dócil y obediente que se somete a todos los caprichos, como la odalisca que para complacer a su señor le ciñe el cuello con el collar divino de sus brazos, o guarda reposa en actitud discreta refrescando la atmósfera con su abanico.