La genialidad aparece siempre que alguien cae en la cuenta por primera vez de algo evidente.
Frases célebres sobre: sie. [Página 265]
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Confíe en mí como si estuviera a mi cargo. ¿Por qué no vamos a ser felices... Cuando la felicidad está aquí ante nosotros y es tan fácil alcanzarla? Yo soy suyo para siempre... Para siempre, por toda la eternidad.
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Y acuérdate siempre de que, si bien te han odiado... También has sido muy amada...
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Yo daría mi dedo meñique por ir al Japón, uno de los pocos países que quisiera de verdad conocer.
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Las superpotencias parecen dos ciegos bien armados que se buscan en una habitación, en la que cada uno se siente amenazado por el otro y cada uno piensa que el otro puede ver.
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Se quedó como siempre, enclavado en mi oficina. ¡Qué! Si eso fuera posible se reafirmó más aún que antes. ¿Qué hacer? Si no hacía nada en la oficina: ¿Por qué se iba a quedar? De hecho, era una carga, no sólo inútil, sino gravosa. Sin embargo, le tenía lá
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En medio de lo impersonal personificado, aquí hay una personalidad. Aunque sólo un punto, como máximo: de donde quiera que haya venido; a donde quiera que vaya; pero mientras vivo terrenalmente, esa personalidad, como una reina, vive en mí, y siente sus r
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Por alguna curiosa fatalidad, así como se nota a menudo de los filibusteros de ciudad que siempre acampan en torno a los palacios de justicia, igualmente, caballeros, los pecadores suelen abundar en las cercanías más sagradas.
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Sea de día o de noche, dormido o despierto, tengo costumbre de mantener siempre cerrados los ojos, para concentrar más el deleite de estar en la cama. Porque ningún hombre puede sentir bien su propia identidad si no es con los ojos cerrados.
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La verdad contada de modo inflexible tendrá siempre sus lados escabrosos.
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La superstición prueba que, por ignorante que sea, el hombre siente en él un alma inmortal que aspira a lo desconocido de la vida futura.
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No todas las personas inteligentes sienten la necesidad de ser pedantemente aburridas.
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A ti te gusta mucho hacer lo que se te antoja. -Confieso que sí. Pero me gusta saber siempre las cosas que una no debe hacer. - ¿Para hacerlas? -preguntó su tía. -Depende -respondió Isabel.
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La verdad se asienta en un limitado ámbito; el error, empero, es inmenso.
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Vista tal cual soy, y como siempre seré, siento que soy una fuerza tanto creadora como de muerte, que soy un valor real, y tengo un derecho, un lugar, una misión entre los hombres.
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Siempre he amado los dibujos... Cuando dibujas, miras mucho más intensamente algo.
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Sí, mis queridas madres, sabemos que por mucho que hagáis siempre hay más que hacer. Es verdad que vuestra tarea nunca se acaba. ¿De quién será, me pregunto? ¿Quién descansa el séptimo día, no siendo Dios? ¿Quién contempla su obra, cuando está terminada,
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Hoy me siento orgulloso al decir que soy inhumano que no pertenezca a los hombres ni a los gobiernos, que no tengo nada que ver con credos ni principios. No tengo nada que ver con la maquinaria crujiente de la humanidad: ¡pertenezco a la tierra!
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Uno debe ir siempre hacia el lugar donde no está señalado.
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El día de tu muerte sucederá que lo que tú posees en este mundo pasará a manos de otra persona. Pero lo que tú eres será tuyo por siempre.