La guerra se compone con la carne y el alma de los soldados. Es lo que forma las llanuras de muertos y los ríos de sangre.
Frases célebres sobre: sol. [Página 216]
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Nunca hay dos ratos iguales de soledad, porque nunca se está solo de la misma manera
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En este siglo XIX, acusado de egoísmo y de frialdad, ¡Qué señuelo para los corazones nobles y compasivos, para los ánimos caballerescos, retar los mismos peligros que el guerrero, pero con una misión de paz, de consolación y de abnegación, totalmente volu
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En medio de aquel sol abrasador, di de beber a unos, refresqué con agua las heridas de otros y consolé a los agonizantes, a quienes sus propios compañeros empujan con el pie porque estorbaban el paso.
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Ser adulto significa olvidar lo desconsolados que nos hemos sentido con frecuencia de niños.
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La soledad es una gran fuerza que preserva de muchos peligros.
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Amar es vivir con el corazón, es decir, con la parte más viva y más consoladora de nuestro ser
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Nuestra vida presente es el crisol del cual saldrá nuestra vida futura
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Resulta más bello dejarse engañar diez veces que perder una sola vez la fe en la humanidad
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No escribo piezas disonantes para ser moderno. Absolutamente no. La forma en que escribo es una consecuencia cósmica de los estudios que he realizado.
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La vida y el mundo son el sueño de un dios ebrio, que escapa silencioso del banquete divino y se va a dormir a una estrella solitaria, ignorando que crea cuanto sueña...
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La verdadera locura es tan rara como la verdadera sabiduría. Quizá no sea en el fondo, otra cosa que la sabiduría misma, que cansada ya de saberlo todo y de descubrir las vergüenzas del mundo, ha tomado la resolución de volverse loca.
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En todo el mundo, no hay soledad como en la gran ciudad.
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Aquí estoy y estas estrellas están -la alta meseta- los rastros del Edén -y el árbol peligroso- ¿Son el paisaje de la confesión? Y si confesión, ¿También absolución?
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Una serpiente trazó un vértice para el sol -en no holladas playas sacó su lengua y tamborileó. ¿Qué fuente escuche? ¿Qué helados discursos? La memoria, confiada a la página, se había muerto.
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¡Oh! Amapolas, sólo soledad brota en mi cabello.
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Mantén tu rostro hacia la luz del sol y no verás la sombra.
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Mantén tu rostro al sol y así no verás las sombras
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Mantenga su rostro al sol y no verá la sombra. Es lo que hacen los girasoles.
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Si no puedes tú ser sol, sé el planeta humilde.