¿Oyes el compás? Es el corazón. Ya verás qué dulces son las horas del regreso, ya verás qué dulces los reproches y los besos. Ya verás, amor, qué felices horas al compás del corazón.
Frases célebres sobre: sos. [Página 78]
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Recuerdo que entonces reías si yo te leía mi verso mejor y ahora, capricho del tiempo, leyendo esos versos ¡lloramos los dos!
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Míseros mortales que, semejantes a las hojas, ya se hallan florecientes y vigorosos comiendo los frutos de la tierra, ya se quedan exánimes y mueren.
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Los excelsos regalos de los dioses no pueden ser destruidos con facilidad por los mortales hombres, ni ceder a sus fuerzas.
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Donde el río se queda y la luna se va donde nadie ha llegado ni puede llegar, donde juegan conmigo los versos en flor tengo un nido de plumas y un canto de amor.
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Casi siempre que un matrimonio se lleva bien, es porque uno de los esposos manda y el otro obedece.
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Los procesos de la percepción nos son inaccesibles; sólo tenemos conciencia de los productos de esos procesos, y, desde luego, en esos productos los que necesitamos.
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La especie más temible de los vanidosos es la de los que tienen, en efecto, motivos para su vanidad
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Si sigues cumpliendo años, acabarás muriéndote. Besos, Groucho.
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Las estrellas hacen guardia sobre los besos.
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Días que se queman lentamente, conjuro antiguo, encantamiento, los dioses sostienen la balanza durante una hora titubeante.
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Seamos perezosos para todo menos para amar, beber y ser perezosos.
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En la realidad, por supuesto, hay tantos falsos dioses en el cielo como reyes y príncipes en el mundo.
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Dios me hizo rey y el destino, que está en las manos de Dios, me envió a ese país: no soy más responsable, pues, de la muerte de esos sarracenos que ellos de mi nacimiento.
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¿Cómo se llama al animal más temible? Preguntó un rey a cierto sabio. Y éste respondió: los salvajes le llaman tirano; los mansos, adulador.
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Adoro el arte, cuando estoy solo con mis notas, los latidos de mi corazón y las lágrimas caen, mi emoción y placer son inmensos.
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Por el rey, es verdad, pero... ¿Por qué rey? ... Si allí no estamos también nosotros añadió ésos te endilgan la república. Si queremos que todo siga como está, es preciso que todo cambie. ¿Me explico?
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El hombre, si se lo propusiera, podría resolver todos los angustiosos problemas actuales: la guerra, el hambre, la explosión demográfica, la escasez de agua, la polución... Creo que podemos considerarnos dueños de nuestro destino.
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A veces quise no soñar contigo, y cuanto más quería más soñaba, por tus versos que yo saboreaba, tú el rico de poemas, yo el mendigo.
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Más quiero buscar la muerte dando tres pasos adelante que vivir un siglo dando uno solo hacia atrás.